Mateo 27 "Jesús es sepultado"
Sobre este episodio
La muerte y sepultura de Cristo confirmaron la realidad de su sacrificio y el cumplimiento perfecto del plan soberano de Dios. Aunque sus enemigos intentaron asegurar su sepulcro, ninguna acción humana podía impedir la resurrección que Dios había determinado. Cristo murió verdaderamente para satisfacer la justicia divina y resucitó victoriosamente para asegurar la salvación de su pueblo, demostrando que la obra redentora había sido consumada.