La ciudad restaurada necesitaba un pueblo comprometido (Nehemías 11:1-36)
Sobre este episodio
La obra de restauración requería personas. Jerusalén necesitaba gobernantes que asumieran su responsabilidad, familias dispuestas a trasladarse, hombres valientes capaces de defenderla, sacerdotes que atendieran el servicio del templo, levitas que cumplieran sus diferentes funciones, cantores que dirigieran la alabanza y porteros que custodiaran las puertas. Además, fuera de Jerusalén continuaban existiendo ciudades y aldeas donde otros israelitas debían permanecer fieles en el lugar que les correspondía. Por eso quiero que estudiemos Nehemías 11 bajo esta afirmación. La ciudad restaurada necesitaba un pueblo comprometido. Así, aunque los lugares fueran diferentes y las responsabilidades también lo fueran, todos formaban parte de una misma obra.