GRACIA: UNA PROVISIÓN INAGOTABLE (Devocional)
Sobre este episodio
Juan dio testimonio de él, y a voz en cuello proclamó: «Este es aquel de quien yo decía: “El que viene después de mí es superior a mí, porque existía antes que yo”». De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia, pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo. Evangelio de Juan, 1:15-17. Gracia no supone otra palabra para la fuerza y protección de Dios. No se tambalea ni anda dando tumbos. Tampoco de algo que nos llega de vez en cuando, como si Dios usara un cuenta gotas, todo lo contrario, es constante y no pocas veces Dios lo hace agresivamente, como la rompiente del mar, ola tras ola. Apenas hemos recuperado el equilibrio, y luego, sin avisar, viene otra ola de gracia. Juan 1:16 lo llama “Gracia sobre gracia”. ¿Cómo no atrevernos a poner nuestra esperanza en la noticia más gratificante de todas? Dios nos desafía, y a su vez provee para enfrentarlo, gracia más allá de la necesidad. Dios nunca se queda justo con su gracia, por es inagotable. Nunca escucharemos de Dios: “¡No pidas más! Mi gracia tiene un límite, y se está agotando. En el Reino de Dios, esos conceptos no existen. Dios tiene gracia de sobra para resolver cada problema que enfrentemos, o limpiar cada lágrima de dolor y decepción, y responder cada pregunta que hacemos. ¿Esperaríamos algo menos de Dios? si él nos dio el regalo supremo y más valioso, Romanos 8:32 dice: "¿Cómo puede dejar de prodigarnos todo lo que tiene para darnos?"