EN CAMISA DE ONCE VARAS. (Devocional)
Sobre este episodio
Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios. ¿Podés vivir siendo perfecto por un día? ¿Es demasiado no? ¿Y una hora? ¿Te parece mucho? Debo admitir que yo no puedo. Y si no podemos vivir sin mandarnos una macana por al menos unos pocos minutos, estamos en serios problemas. Proverbios 10:16 dice que somos malos y que “El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.”. ¿Dónde está la salida? Miremos lo que Jesús hace con nuestra basura. La lleva a la Cruz. Dios habla en Isaías 50:6: “Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que me arrancaban la barba; ante las burlas y los escupitajos no escondí mi rostro.”. Combinada con Su sangre y sudor estaba la esencia de nuestro pecado. El ejercito celestial de ángeles estaban a una orden de distancia. ¿Podrían haber servido a su Rey y quitarlo de esa posición indigna y no merecida? Podrían haberlo hecho, pero Jesús nunca se los mandó. El que eligió los clavos, también eligió los escupitajos. ¿Por qué? Dice el himno “Glorioso Intercambio”… ¿Cómo puede ser que el Bueno y justo, se hizo hombre y fuera a morir por el más vil pecador?