Conferencia de hombres: 01 Abrazando el tesoro de Dios en nosotros - 2Co 4.6-12 - P. Javier Domínguez
Sobre este episodio
Sufrimos porque hay pecado en el mundo. Somos débiles por causa del pecado. Ofendemos y dañamos. Pecamos contra Dios y contra otros. Pero la buena noticia es que en Cristo somos consolados y podemos ser útiles. A los corintios les costaba entender el sufrimiento cristiano. Había unos falsos maestros que decían que el sufrimiento era por causa de un pecado que se había cometido. Como pensaban los amigos de Job. Y atacaban a Pablo de que sus tribulaciones eran por el pecado de su infidelidad a Dios y su falsa representación. Y Pablo escribe esta carta diciendo que el sufrimiento no era castigo sino que estaba siendo consolado por Dios y era para glorificar a Dios. Que precisamente somos vasos de barro y el poder de Dios se manifiesta por nuestras debilidades. La gloria de Jesucristo en nuestras imperfecciones es eminente.