Conferencia de hombres: 02 La gracia salvadora y transformadora de Dios - Tito 2.11-15 - P. Eduardo Saladín
Sobre este episodio
Somos vasos frágiles. Tenemos faltas y debilidades. Queremos negar esas debilidades. Y cuando las reconocemos queremos resolverlas con nuestras propias fuerzas. Un ejemplo es cuando tenemos un proyecto de trabajo y no nos atrevemos a pedir ayuda para no parecer incompetentes. O podemos estar enfermos y nos negamos a manifestarlo o reconocerlo. Muchas veces es por nuestro propio orgullo o porque no queremos que nos rechacen. ¡Se nos olvida la gracia de Dios! Ese mismo evangelio que nos salvó, lo despreciamos y olvidamos en momentos de necesidad, y nos desesperamos. Nos queremos resolver por nuestra propia prudencia. Pero nos olvidamos del don de gracia dado, no por obras para que nadie se gloríe.