Jesús la Vid Verdadera - Parte 2 | Juan 15:7-17
Sobre este episodio
Si queremos que Dios responda nuestras oraciones permanezcamos en Él, obedezcamos su palabra, y la mejor consecuencia no serán las peticiones contestadas, sino una vida alineada a sus deseos. Cuando los de nuestro alrededor ven fruto en nosotros, el Padre es glorificado. Esto debiera motivarnos a una vida fructífera. Un cristiano maduro vive consciente de que ha sido escogido por Dios para salvación y fruto abundante, y se goza diariamente al recordarlo. Hemos sido escogidos para producir fruto abundante, que no es una opción sino la consecuencia de un mandato. Además de mandamiento, es un privilegio y un placer incomparable. No podemos desperdiciar la oportunidad de dar fruto, de intimar con Dios, de experimentar El amor de Dios y el gozo de Dios.