1 Corintios 4:8-21 | La Aspiración del Siervo de Dios
Sobre este episodio
Ningún siervo de Dios debe alimentar el ego competitivo de otro siervo, sino alentarnos a cumplir con nuestro ministerio para edificar la obra de Dios. El envanecimiento implica sentir o manifestar vanidad, soberbia o una admiración excesiva de uno mismo, de la propia apariencia, cualidades o logros. Se trata de una condición de arrogancia, engreimiento o altivez. Pablo sabía a pesar de su confianza en los dones, en sí mismos, en su sabiduría humana no tenían argumentos para discutir sabiamente. A pesar de sus muchas capacidades para discutir, sus palabras y argumentos son reflejo de debilidad y no de fuerza. No debemos envanecernos, no debemos mirarnos tanto a nosotros mismos. La iglesia no debe usar la vergüenza o la exhibición para provocar un cambio en el creyente. Pablo tenía la capacidad para amonestar a la iglesia. No solo era el hecho de que fueran fruto del trabajo del apóstol, sino la preocupación por la espiritualidad de la iglesia.