2 Corintios 6:1-5 | Las Consecuencias de la Reconciliación - Un Testimonio Sacrificial
Sobre este episodio
No podemos separar la reconciliación con Dios de la vida eclesiástica ni social del creyente ¿Cómo esperamos que sea la relación del creyente con la iglesia? La iglesia debería de ser un lugar donde se experimenta la comprensión, la paciencia, la misericordia, la gracia sin separarla de la verdad y la justicia de Dios. La gracia se expresa en la salvación y la nueva vida en Cristo, si soy salvo por gracia también soy renovado, restaurado y santificado en su gracia. Al ser embajadores en nombre de Cristo, somos llamados a proclamar la reconciliación con Dios. No podemos ser indiferentes a la necesidad de reconciliación de las personas sin Cristo, mucho menos de la misma iglesia. La reconciliación siempre será oportuna por la simple razón de que siempre es necesaria. La reconciliación siempre será necesaria porque el evangelio siempre será necesario. Y donde la gracia de Dios gobierna, el carácter de Cristo comienza a manifestarse. Los creyentes en Corinto aceptaron la gracia de Dios de manera oportuna, y están reconciliados con Él. Ahora manifestarán una vida que concuerda con la relación más significativa que ahora tienen. La relación más significativa que tenemos es la que altera todas las demás relaciones. Hoy vivimos en un tiempo donde muchos quieren el privilegio del ministerio, pero pocos quieren el peso del sacrificio. Una vida reconciliada con Dios siempre producirá un testimonio responsable y sacrificial para Su gloria.