Salmo 19 | Mensaje en el Dia de Campo
Sobre este episodio
La palabra de Dios expone la condición de nuestro corazón. Cuando recibimos La Palabra nuestro corazón puede estar endurecido como la semilla que cayó en el camino; nuestro corazón puede recibir la palabra durante poco tiempo; o incluso nuestras actividades cotidianas pueden desviarnos de la palabra de Dios. El corazón fértil, no solamente recibe La Palabra, la alimenta, riega la semilla, se expone constantemente para que el mensaje haga efecto en su vida. Vivimos rodeados de evidencias de la gloria de Dios, pero solamente Su Voz, Su Palabra nos va a transformar. La petición del salmista era: límpiame, protégeme del pecado deliberado y no permitas que el pecado me domine. Debemos repetir esa formula hasta que Cristo venga por nosotros. Toda lectura bíblica debería conducirnos a que Dios nos examine, nos corrija, nos limpie, gobierne nuestros pensamientos y a que nuestra vida le agrade.