PROTEGE LA PROMESA
Sobre este episodio
Las armas que tenemos en Dios son poderosas, no son armas de juguete, no son armas recompuestas o rearmadas; tenemos lo mejor de lo mejor.
Las armas que tenemos en Dios son poderosas, no son armas de juguete, no son armas recompuestas o rearmadas; tenemos lo mejor de lo mejor.