PREPARADOS EN LA ESPERA
Sobre este episodio
A nadie le gusta el silencio; es incómodo, porque la vida a diario nos lleva a no estarlo, pero Dios, a través de su palabra, nos invita a estar quietos y en silencio en su presencia.
A nadie le gusta el silencio; es incómodo, porque la vida a diario nos lleva a no estarlo, pero Dios, a través de su palabra, nos invita a estar quietos y en silencio en su presencia.