La empleada doméstica
Sobre este episodio
Cirila tiene 38 años y lleva seis trabajando como empleada doméstica para una familia adinerada de Las Lomas, en la Ciudad de México. Es una mujer responsable, trabajadora y muy consciente de que necesita conservar su empleo. Sin embargo, hay alguien en esa casa que parece decidido a complicarle la vida: Sebastián, el atractivo hijo de 18 años de sus patrones. Desde hace meses, el muchacho aprovecha cualquier oportunidad para coquetearle, hacerle comentarios atrevidos y poner a prueba su paciencia. Cirila intenta mantenerlo a raya, aunque en el fondo sabe que él también le gusta. Todo cambia un domingo, cuando Cirila sale a disfrutar de su día libre en un balneario y descubre que Sebastián la ha seguido hasta allí. Después de un merecido regaño, las bromas, las confesiones y las insinuaciones comienzan a subir de temperatura. Lejos de la casa familiar y de las miradas de sus patrones, Cirila tendrá que decidir si sigue resistiéndose a sus encantos o se permite disfrutar de una aventura inesperada. Porque una cosa es limpiar la casa de tus patrones… ¡y otra muy distinta es tener que poner en orden las travesuras de su hijo!