Amor, set y travesuras
Sobre este episodio
Mariana tiene 31 años, es instructora de tenis y está acostumbrada a dominar la cancha. Pero todo cambia cuando conoce a Ricardo, un atractivo arquitecto de 36 años que, aunque apenas está aprendiendo a jugar, parece tener un talento natural para sacarla de concentración. Entre bromas, miradas y provocaciones, ambos terminan haciendo una apuesta durante un partido. Mariana está convencida de que vencer a un principiante será pan comido, pero Ricardo consigue sorprenderla y dejarla con el orgullo por los suelos. Molesta por la derrota, Mariana se queda recogiendo las pelotas de la cancha, mientras Ricardo aprovecha cada oportunidad para recordarle quién ganó. Lo que comienza como una rivalidad deportiva pronto se convierte en un divertido intercambio de insinuaciones y comentarios de doble sentido. Mariana descubre que Ricardo quizá no domina todas las técnicas del tenis, pero sabe perfectamente cómo ponerla nerviosa y llevar el juego a otro nivel. Porque en el amor, como en el tenis, no siempre gana quien tiene más experiencia… ¡y hay partidos en los que perder puede resultar muchísimo más divertido!