Purificación (P. Claudio, CdMx)
Sobre este episodio
El Señor se sirvió del azote de los Asirios para la purificación de su pueblo, Israel. La humillación, merecida o inmerecida por nosotros, nuestra sinceridad o las cosas que nos duelen que no entendemos, esos golpes de la vida, también podemos verlos como terapia: providencia Divina para nuestro bien y el de los demás.