Los guardianes invisibles
Sobre este episodio
En la imagen, obtenida con un microscopio electrónico de barrido (SEM), los tricomas de la hoja de tomate se podrían asimilar a guardianes invisibles de la planta. Estas estructuras epidérmicas especializadas desempeñan funciones esenciales en su protección y adaptación. Se distinguen dos tipos: los tricomas glandulares (color rosa), que secretan compuestos defensivos frente a plagas y estrés ambiental, y los tricomas no glandulares o en forma de pelo (color verde), que actúan como barrera física y contribuyen a regular la humedad. Comprender y aprovechar estos mecanismos de defensa natural es clave para desarrollar cultivos de tomate más sostenibles. La investigación en este ámbito permite reducir el uso de pesticidas, proteger la biodiversidad y avanzar hacia una agricultura que alimente a las personas sin comprometer el medio ambiente. En España, donde amplias áreas se dedican al cultivo del tomate, este enfoque sostenible resulta indispensable.