🟢 I ORDINARIO, JUEVES
Sobre este episodio
16 de enero de 2025 Este leproso fue un excelente misionero no porque supiera mucho de Jesús, sino porque había experimentado su Amor. Para ser buenos misioneros, buenos anunciadores del Evangelio, se necesita más que una doctrina bien aprendida, debemos renovar nuestra experiencia de Amor. Solo así lograremos contagiar a los demás. Es fácil acostumbrarse a lo majestuoso y maravilloso cuando se tiene todos los días de manera tan ordinaria, ¡no nos acostumbremos al amor de Dios! Un corazón sencillo y agradecido bastaría al Señor. Dios los colme de su gozo, Mons. Héctor M. Pérez V.