⚪ I ORDINARIO, VIERNES
Sobre este episodio
17 de enero de 2025 El perdón de Dios es una fuerza de vida, que limpia y capacita. Esta fuerza exige ser compartida, pues si no la dejas fluir, te termina destruyendo a ti también. Eso le pasó a los escribas, ellos se creían “perdonados” ante Dios por los rituales practicados, pero no podían creer que el paralítico mereciera recibir tal perdón, ¡y menos en la manera en que Jesús lo hizo! Cuántas trabas nos ponemos para dejarnos perdonar y entregar este perdón a los demás. ¡Si tan solo creyéramos en la fuerza del perdón, lo haríamos una adicción! Porque eterna es su misericordia, Mons. Héctor M. Pérez V.