“Si no me crees, mira mis obras” - 27 de marzo (Juan 10, 31-42)
Sobre este episodio
PADRE LUCAS TENIER MACHADO Juan 10, 31-42 Los judíos tomaron de nuevo piedras para apedrear a Jesús. Él les dijo: “Les he mostrado muchas obras buenas que vienen del Padre. ¿Por cuál de ellas quieren apedrearme?” Le respondieron: “No te apedreamos por una obra buena, sino por blasfemia, porque tú, siendo hombre, te haces Dios.” Jesús contestó: “¿No está escrito en su Ley: ‘Yo dije: ustedes son dioses’? Si la Escritura llama ‘dioses’ a aquellos a quienes llegó la palabra de Dios —y la Escritura no puede ser anulada—, ¿cómo pueden decir que blasfemo porque dije: ‘Soy Hijo de Dios’, si el Padre me consagró y me envió al mundo? Si no hago las obras de mi Padre, no me crean. Pero si las hago, aunque no me crean a mí, crean en las obras, para que sepan y comprendan que el Padre está en mí y yo en el Padre.” Intentaron entonces arrestarlo otra vez, pero se les escapó de las manos. Jesús se retiró al otro lado del Jordán, al lugar donde Juan había bautizado al principio, y se quedó allí. Muchos acudían a él y decían: “Juan no hizo ningún signo, pero todo lo que dijo sobre este hombre era verdad.” Y muchos allí creyeron en él.