“¡Qué grande es tu fe!” - 5 de agosto (Mateo 15, 21–28)
Sobre este episodio
PADRE JOHN KENNY Mateo 15, 21–28 Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea comenzó a gritar: “¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija está terriblemente atormentada.” Pero Jesús no le respondió una palabra. Los discípulos le pidieron: “Despídela, porque viene gritando detrás de nosotros.” Jesús dijo: “He sido enviado a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” Pero ella se acercó, se postró ante Él y dijo: “¡Señor, ayúdame!” Jesús respondió: “No está bien tomar el pan de los hijos para echárselo a los perritos.” Ella contestó: “Sí, Señor; pero también los perritos comen las migajas que caen de la mesa de sus dueños.” Entonces Jesús le respondió: “¡Mujer, qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas.” Y desde aquel momento su hija quedó curada.