“Este es mi Hijo amado” - 6 de agosto (Mateo 17, 1–9)
Sobre este episodio
PADRE GUSTAVO GODINEZ Mateo 17, 1–9 Jesús tomó consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a un monte alto. Allí se transfiguró delante de ellos. Su rostro brilló como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Entonces aparecieron Moisés y Elías conversando con Él. Pedro dijo: “Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.” Mientras hablaba, una nube luminosa los cubrió, y de la nube se oyó una voz que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco. Escúchenlo.” Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de miedo. Pero Jesús se acercó, los tocó y les dijo: “Levántense. No tengan miedo.” Al levantar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús. Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: “No hablen a nadie de esta visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los muertos.”