Luján Rulli analiza el documental de Ofelia: ansiedad, like y subjetividades en crisis
Sobre este episodio
En esta columna, Luján Rulli analiza en detalle el documental Cómo ser feliz, de Ofelia Fernández, y organiza su lectura siguiendo la estructura misma de la pieza audiovisual. Primero describe las partes que Ofelia propone: el quiebre de 2010 con la aparición del “like” y la cámara frontal; la adicción a la dopamina digital; la distorsión del tiempo y el miedo al aburrimiento; el impacto en la infancia expuesta a una hiperconectividad sin resguardo; la erosión de la intimidad; y la ansiedad como clima emocional dominante de la generación que creció con un smartphone en la mano. Luján acompaña cada sección explicando las ideas centrales del documental y mostrando cómo estas transformaciones se expresan en la clínica, en la escuela y en la vida cotidiana. Luego, plantea su propia mirada: reconoce el valor del análisis que hace Ofelia, pero advierte que el enfoque puede volverse pesimista si no se incorpora también la dimensión comunitaria, la presencia del cuerpo y el valor de los vínculos reales. Por eso, Luján suma una experiencia que considera imprescindible para completar la reflexión: la del club El Mondongo, un espacio barrial creado y sostenido por jóvenes de veinte y pico que organizan actividades deportivas, culturales y solidarias, y que trabajan colectivamente con un fuerte sentido de pertenencia. Para Luján, esa escena —mesas atendidas por los propios chicos, celebraciones compartidas, cuerpo a cuerpo, cooperación— muestra que la subjetividad no está clausurada por los algoritmos: también se reconstruye en los clubes, en el trabajo colectivo y en la vida comunitaria. Así, su columna complementa el diagnóstico del documental con una mirada propia que devuelve esperanza y complejidad a la discusión.