Porqué 70 veces 7.
Sobre este episodio
Cuando escuchamos “setenta veces siete”, algo dentro de nosotros se resiste. Porque perdonar no siempre es fácil. A veces duele, a veces cansa, a veces parece injusto. Pero esta expresión nos recuerda que el perdón no es un premio para quien lo recibe, sino una liberación para quien lo ofrece. Es un acto que rompe cadenas internas, que sana heridas profundas y que nos permite caminar sin el peso de lo que otros hicieron o dejaron de hacer. Perdonar tantas veces como sea necesario no significa olvidar lo ocurrido, sino elegir no permitir que el pasado gobierne nuestro presente. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.