La transformación por el Espíritu Santo.
Sobre este episodio
La transformación que el Espíritu Santo produce no es un cambio superficial ni pasajero. Es un proceso profundo, íntimo, que toca lo que somos en lo más hondo. A veces comienza con una inquietud, otras con un susurro de esperanza, y otras con una luz que se enciende en medio de nuestra oscuridad. Pero siempre nace del amor de Dios que desea renovarnos desde adentro. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.