El enemigo vencido en la cruz.
Sobre este episodio
La cruz no fue un accidente, ni un momento de derrota, ni un episodio trágico sin propósito. La cruz fue el escenario donde el amor de Dios se enfrentó cara a cara con todo aquello que buscaba destruirnos: el pecado, la culpa, la condenación, la oscuridad y el engaño. Allí, en ese madero que parecía símbolo de vergüenza, Dios reveló su mayor victoria. Lo que para el mundo parecía el final, para el cielo fue el comienzo de una nueva historia. En la cruz, el enemigo fue expuesto, desarmado y vencido por el poder de un amor que no conoce límites. Y esa victoria no es solo un evento del pasado; es una realidad que sigue transformando vidas hoy. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.