Dios puede restaurar mi corazón?
Sobre este episodio
A veces cargamos heridas que no se ven, pero que pesan. Heridas que vienen de palabras que nos marcaron, de decisiones que lamentamos, de pérdidas que no entendimos, de momentos en los que sentimos que algo dentro de nosotros se apagó. Y aunque seguimos adelante, aunque sonreímos, aunque cumplimos con todo lo que la vida exige, hay un rincón del alma que sigue preguntando si es posible volver a sentirnos completos. Si es posible volver a confiar, volver a amar, volver a respirar sin ese nudo en el pecho. Si es posible que Dios toque lo que nadie más puede tocar. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.