Haciendo mías las promesas de Dios.
Sobre este episodio
A veces caminamos por la vida con el corazón lleno de anhelos, pero también lleno de dudas. Escuchamos hablar de las promesas de Dios, de su fidelidad, de su cuidado, pero en lo profundo nos preguntamos si esas palabras también aplican para nosotros. Nos cuesta creer que Dios pueda tener algo tan bueno preparado para nuestra historia, especialmente cuando venimos cargando heridas, fracasos o temporadas difíciles. Sin darnos cuenta, empezamos a vivir como si las promesas fueran hermosas, sí, pero lejanas. Como si fueran para otros, para los más fuertes, los más espirituales, los más constantes. Pero Dios no habla al aire; Él habla a personas reales, con historias reales, con luchas reales. Y entre esas personas estás tú. Tu amigo Israel Meza, que Dios te bendiga siempre y recibe un fuerte abrazo.