IV domingo de Cuaresma
Sobre este episodio
La misericordia de Dios va más allá de toda razón, de toda sensatez, de todo sentido común. Su amor hacia nosotros es desbordante y no nos trata como merecen nuestras culpas.
La misericordia de Dios va más allá de toda razón, de toda sensatez, de todo sentido común. Su amor hacia nosotros es desbordante y no nos trata como merecen nuestras culpas.