Ábalos, otro hombre profundamente enamorado
Sobre este episodio
Con su declaración en el Supremo confirma que es un auténtico pícaro al igual que su subordinado Koldo. Es fácil imaginarlos saliendo de las páginas de alguna de las obras maestras de la literatura del Siglo de Oro. Por supuesto, no me olvido del corruptor, Aldama, que es el más frío y peligroso de la trama. Lo más hilarante fue que el exministro justificó que estaba profundamente enamorado de la prostituta que recibía los beneficios de ese amor loco y recordé la película «Pretty Woman», aunque sin un final feliz. Por lo visto, el amor maduro por una joven que podría ser su hija justifica todo lo sucedido. La intervención de Ábalos confirma el desorden que existía en el PSOE, suponiendo que no aparezca financiación ilegal.