Domingo de Ramos de la Pasión del Señor
Sobre este episodio
Hoy hemos comenzado la celebración con alegría: “ Hosanna… bendito el que viene en nombre del Señor. ” Hemos caminado con palmas en nuestras manos, acompañando a Cristo en su entrada a Jerusalén. Pero la liturgia nos ha conducido inmediatamente a otro lugar: al Cenáculo, al Getsemaní, al Calvario. En pocos minutos hemos escuchado toda la historia de la Pasión. La Iglesia quiere que entremos en la Semana Santa con una mirada profunda: el mismo Jesús que es aclamado como Rey es el Siervo que entrega su vida. El profeta Isaías nos lo había anunciado: “ Ofrecí la espalda a los que me golpeaban… no aparté mi rostro de los insultos. ” Cristo no huye del sufrimiento. Cristo lo atraviesa con amor.