Dios resucitó a Jesús al tercer día.
Sobre este episodio
El Evangelio nos sitúa en la mañana de Pascua: “ Estaba todavía oscuro ”. María Magdalena llega al sepulcro y encuentra la piedra removida. Pedro y el discípulo amado corren. Ven los lienzos en el suelo. El sepulcro está vacío. El Evangelio nos dice algo muy sencillo: “ Vio y creyó ”. La Resurrección no fue evidente desde el principio. Fue un camino. Un paso de la oscuridad hacia la luz. Un paso del miedo hacia la fe. Durante la Cuaresma hemos recorrido ese mismo camino. Cristo nos ha mostrado que Él es el agua viva que sacia nuestra sed, la luz que abre nuestros ojos, la vida que vence la muerte. Hoy contemplamos el cumplimiento de todo: Cristo ha resucitado. La piedra ha sido removida. La muerte no tiene la última palabra.