Salmo 61, no les deis el corazón
Sobre este episodio
Una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría. Jesús se volvió y, al verla le dijo: «¡Animo, hija! Tu fe te ha curado». Y en aquel momento quedó curada la mujer. +++ «Me siento vacío«. Es una de las frases frecuentes con las que puedes encontrarte a nivel personal y en contacto con otros. Es normal porque el ser humano es tan grande, tan importante, tan elevado…, que no le da descanso pleno nada material, nada mental, solo el plano espiritual, –el salmista le dice Dios– puede llenar ese vacío. Lo explica muy bien el salmo de hoy. Puedes decir esta jaculatoria: «Sólo en Dios encuentro descanso«. Hasta mañana. Feliz jornada. Bendiciones.