Dios no les discutió el diagnóstico
Sobre este episodio
Hay una voz que muchos escuchan y muy pocos obedecen. La que te dice que naciste para tener lo tuyo. Llevas años trabajando para alguien más. Haces bien tu trabajo. Y cada cierto tiempo, esa voz vuelve. Y casi siempre le contestas lo mismo: todavía no estoy listo. Me falta aprender más. Me falta prepararme mejor. Me falta ser más disciplinado, más organizado, más seguro. Suena a prudencia. A responsabilidad. Pero yo creo que Dios no te está pidiendo perfección. Te está pidiendo disposición. Y fíjate en algo que me impresiona mucho de la Biblia. Casi todos los que Dios llamó le contestaron que no estaban listos. Moisés le dijo que no sabía hablar bien. Gedeón le dijo que su familia era la más pobre y que él era el menor de su casa. Jeremías le dijo que era demasiado joven. Y los tres tenían razón. No estaban exagerando. Lo que me llama la atención es que Dios no les discutió el diagnóstico. No les dijo que sí eran capaces. Les dijo otra cosa. En este episodio te cuento cuál fue esa respuesta, por qué cambia todo, y por qué nadie empieza preparado. Si llevas años escuchando esa voz y contestándole que todavía no es el momento, este episodio es para ti.Empieza: roithink.com