La tormenta no la puedes evitar, pero sí lo que te cuesta
Sobre este episodio
Esta mañana me desperté tranquilo, todavía con la sensación bonita de un cumpleaños. Abrí el correo y ahí estaba el mensaje: una de las compañías que usamos había sido hackeada, y alguien había hecho transferencias desde una de mis cuentas. Fueron menos de cien dólares. Pero lo que me costó de verdad fue la mañana completa. En este episodio te cuento lo que me dejó ese día, y te hago una pregunta: cuando llegue tu tornado, ¿vas a estar preparado? Porque la tormenta no la puedes evitar, pero sí puedes decidir cuánto te va a costar. Y eso se decide en los días tranquilos. Si quieres trabajar conmigo en tu negocio y en tu vida, encuentra más en christianabad.com.