Estudio Sendo sobre TDAH infaltil y habitos modificables
Sobre este episodio
La Fundación Mapfre y la Universidad de Navarra presentan el estudio ‘Dieta, pantallas y síntomas de TDAH en la infancia. Resultados del Proyecto SENDO, un trastorno que afecta ya entre el 5 y 7% de los niños en España. Los hábitos cotidianos tienen un peso importante en la salud infantil. El estudio ha analizado la relación entre el tiempo de exposición a las pantallas, el consumo de alimentos ultraprocesados y diferentes indicadores de salud psicoemocional y conducta en menores. Entre sus principales resultados, los investigadores han observado que superar las dos horas diarias de pantallas se asocia con el doble de probabilidad de obtener un resultado positivo en un cuestionario utilizado como cribado de posibles síntomas de TDAH. Más de mil menores en seguimiento La pediatra Nerea Martín Calvo, doctora en Investigación en Medicina Aplicada y profesora titular de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra ha explicado en EgunOn Magazine, que SENDO es un proyecto de investigación que comenzó en 2015 y en el que participan más de mil niños. La línea centrada específicamente en salud psicoemocional y conducta ha comenzado en 2024. El proyecto analiza diferentes aspectos del estilo de vida que pueden modificarse y estudia su posible impacto sobre la salud y el crecimiento infantil. Dos horas de pantallas y un dato que requiere matices Uno de los resultados más destacados afecta al uso de dispositivos. Los investigadores han comprobado que los niños que pasan más de dos horas diarias frente a las pantallas presentan el doble de probabilidad de puntuar positivamente en una escala empleada como primer cribado para detectar posibles casos de TDAH. Martín Calvo ha insistido, sin embargo, en que este resultado no significa que las pantallas provoquen TDAH. El cuestionario empleado por pediatras y psiquiatras permite detectar menores que necesitan una evaluación más profunda, pero no establece por sí solo un diagnóstico. El trastorno por déficit de atención e hiperactividad afecta aproximadamente a entre el 5% y el 7% de los niños y tiene consecuencias que pueden extenderse al ámbito familiar, escolar y social. Ultraprocesados y salud psicoemocional La investigación también ha encontrado una relación entre un mayor consumo de alimentos ultraprocesados y peores resultados en escalas que evalúan hiperactividad, falta de atención, relaciones con otros menores y conducta prosocial. La especialista ha explicado que existen diferentes hipótesis para interpretar esta asociación. Una de ellas apunta a los cambios que una alimentación con pocos productos frescos y abundantes ultraprocesados puede generar en la microbiota intestinal, relacionada con la producción de neurotransmisores y otras señales con efectos sobre el cerebro. Otra posibilidad estudiada es la neuroinflamación, vinculada a la activación del sistema inmunitario y a procesos inflamatorios que pueden alterar determinadas formas de señalización cerebral. Una de cada tres calorías procede de ultraprocesados Los propios datos de SENDO reflejan además un consumo elevado. Entre los menores participantes, alrededor del 37% de las calorías diarias procede de alimentos ultraprocesados. Es aproximadamente una de cada tres calorías ingeridas durante la jornada. Martín Calvo ha señalado que este es precisamente uno de los aspectos menos saludables detectados en la cohorte del estudio. Las familias participantes presentan, en general, una especial preocupación por la salud y muestran buenos hábitos en cuestiones como el ejercicio físico, el sueño o la utilización de pantallas, pero el consumo de ultraprocesados continúa siendo elevado. La investigadora también ha advertido de que los datos relacionados con las pantallas deben interpretarse teniendo en cuenta esta característica. Los participantes de SENDO no constituyen una muestra completamente representativa del conjunto de la población española, ya que son familias que han decidido part