Parashat Devarím La profecía de Moshé, un espejo brillante 5786.
Sobre este episodio
Moshé miraba a través de un cristal completamente limpio y transparente. Él no recibía parábolas; recibía la palabra de HaShem de forma directa, nítida y en un estado de vigilia (despierto). Hakadosh BarujHu le hablaba "boca a boca" (Bamidbar 12:8). La Parashá Devarim siempre se lee en el Shabat anterior a Tishá BeAv, el día de duelo nacional por la destrucción del Primer y Segundo Templo. No es una coincidencia. En ella, Moshé recuerda los errores del pasado para que la nueva generación no los repita. La haftará, conocida como Jazón Yeshayahu (“La visión de Isaías”), continúa ese llamado al arrepentimiento.