La misericordia y la fidelidad se encuentran justicia y la paz se besan
Sobre este episodio
«La verdadera, la única paz para las almas en este mundo consiste en estar llenos del amor de Dios y animados de la esperanza del cielo, hasta el punto de considerar poca cosa los éxitos o reveses del mundo... Se equivoca quien se figura que podrá encontrar la paz en el disfrute de los bienes de este mundo y en las riquezas. Las frecuentes turbaciones de aquí abajo y el fin de este mundo deberían convencer a ese hombre de que ha construido sobre arena los fundamentos de la paz» (Homilía 12 en la Vigilia de Pentecostés San Beda el Venerable).