Llamados a la santidad, sostenidos por la esperanza, purificados por el amor, unidos en la intercesión
Sobre este episodio
La santidad es don y destino: no es privilegio de unos pocos, sino vocación de todos los hijos de Dios. La esperanza purifica el corazón: quien espera ver a Dios se deja transformar por su amor. La comunión de los santos es intercesión viva: los que ya han llegado a la gloria no están lejos, oran con nosotros y por nosotros.