24 Actitud cristiana frente a los desastres naturales
Sobre este episodio
Cuando la tierra tiembla, una inundación destruye hogares o una emergencia llena de miedo a una comunidad, el cristiano no está llamado a explicar apresuradamente el dolor. Está llamado a confiar en Dios, hablar con prudencia, acompañar al que llora y actuar responsablemente. Entonces ¿Cómo debe actuar un cristiano ante un desastre natural?Después de un terremoto aparecen preguntas difíciles: ¿por qué permitió Dios que ocurriera?, ¿las víctimas estaban siendo castigadas?, ¿debemos hablar del fin de los tiempos?, ¿tener un plan de emergencia demuestra poca fe? Y junto con las preguntas llegan las opiniones, los comentarios políticos, los rumores y las explicaciones pronunciadas con mucha seguridad por personas que en realidad no conocen el propósito particular de Dios.La primera actitud cristiana ante una tragedia debe ser la humildad. Hay cosas que pensamos, pero no debemos decir. Antes de abrir la boca necesitamos pasar nuestras palabras por el corazón y pedir al Espíritu Santo discernimiento, entendimiento y prudencia. La persona herida no necesita que convirtamos su dolor en un debate. Necesita consuelo, compañía y ayuda.El mundo está quebrantado, pero no está abandonado.