35 | Errores más comunes del matrimonio
Sobre este episodio
El conflicto no destruye necesariamente un matrimonio. Lo que puede destruirlo es competir para vencer al cónyuge, reemplazar el arrepentimiento con regalos o dejar los problemas sin resolver.Muchas personas llegan al matrimonio pensando que una discusión es un pulso. Creen que debe existir un vencedor y un vencido, alguien que tenga la razón y alguien que termine derrotado. Mientras pensemos así, siempre habrá una persona con la posibilidad de herir a la otra.La meta de una conversación matrimonial no es ganar la partida. La meta es resolver el problema para que ambos ganen, aprendan y puedan seguir adelante. Hay ocasiones en las que debemos dejar de preguntar quién tuvo la culpa y comenzar a preguntar qué necesitamos hacer para reparar lo ocurrido.En este devocional continuamos examinando los actos destructivos de una discusión. Después de hablar sobre la agresividad, aparecen otros errores frecuentes: no ceder jamás, comprar el perdón y evitar la confrontación. Parecen caminos diferentes, pero todos tienen algo en común: nos permiten escapar de la responsabilidad de escuchar, reconocer y cambiar.Hay personas que se concentran más en tener la razón que en resolver el problema.