29 Cómo resolver los problemas matrimoniales
Sobre este episodio
¿Cómo resolver problemas matrimoniales cuando dos personas están cansadas, heridas y convencidas de tener la razón? Muchas parejas creen que un buen matrimonio es aquel donde nunca hay discusiones. Sin embargo, vivir juntos significa encontrarse con dos historias, dos temperamentos, dos maneras de administrar, dos ritmos y dos formas de interpretar la vida.Una diferencia no tiene por qué destruir el matrimonio. Cuando dejamos de pelear por tener la razón y aprendemos a proteger la relación, el conflicto puede convertirse en una oportunidad para conocernos, madurar y volver a encontrarnos.Disentir, frustrarse o enojarse no significa necesariamente que el amor terminó. El verdadero peligro comienza cuando no sabemos qué hacer con la diferencia: gritamos, humillamos, huimos, engañamos, dejamos de hablar o utilizamos el silencio para castigar. El conflicto no resuelto se va acumulando hasta que los esposos comparten la casa, pero dejan de compartir el corazón.En este devocional quiero proponerte una ruta bíblica y práctica. No es una fórmula para conseguir que tu cónyuge haga todo lo que deseas. Es una invitación a revisar tu propia conducta, renunciar al ego y aprender a enfrentar el problema sin destruir a la persona con la que prometiste construir una vida.Hay personas que no quieren resolver el conflicto; solamente quieren tener la razón. Un matrimonio comienza a sanar cuando la solución importa más que la victoria personal.