Guillem Ferrer (BitLab): yo decía que era una estafa porque no sabía de lo que estaba hablando
Sobre este episodio
Guillem Ferrer es consejero delegado de BitLab, un ecosistema educativo centrado en la formación en el sector de la cadena de bloques y las tecnologías disruptivas, con un objetivo explícito: llevar estas tecnologías y sus casos de uso, y no la especulación, a cualquier usuario, empresa o institución. Descubrió el sector en 2018 y en 2020 empezó a divulgar en redes con el alias de CryptoBoy. Comparte la hora con Gloria Hernández Aler, abogada especializada en regulación financiera, y eso convierte el programa en algo poco frecuente: cada vez que él propone una idea, hay una experta en regulación al lado para decir si se puede hacer. DE QUÉ SE HABLÓ EMPIEZA CONFESANDO QUE ERA DE LOS QUE LO LLAMABAN ESTAFA, Y ES EL EJE DE TODO EL PROGRAMA. «Yo fui de los que la criticaba al principio. Yo decía que era una estafa, que no servía para nada, porque no sabía de lo que estaba hablando. Yo veía cuatro noticias y me las creí.» Lo que vino después fue formarse de forma autodidacta y alucinar: «esto no es lo que están contando ahí afuera». Y de ahí sale su mejor cualificación como divulgador: «entiendo muchas veces por qué la gente critica este sector, porque yo vine de ese mundo». La invitada de la segunda parte dirá exactamente lo mismo de sí misma, y Carlos lo resume en antena: aquí hay dos conversos. POR QUÉ SE PUSO A EXPLICARLO. «Era un mundo de palabras muy complejas, y dije: ¿por qué no me dedico a traducir este sector tan complejo y lo paso al cristiano?» Empezó en YouTube, pasó a TikTok, donde se viralizó, y sobre el alias es desarmante: «cogí el nombre de CryptoBoy, no le di muchas vueltas a la cabeza». EL CASO DE USO MEJOR CONSTRUIDO DE TODA ESTA ETAPA: LA REVENTA DE ENTRADAS. El problema tiene dos lados y los explica los dos. El del aficionado: compras una entrada de segunda mano y «no te fías de la persona que está vendiendo, porque no sabes si es verdadera o falsa hasta que llegas al sitio y te dicen puedes pasar o no puedes pasar», de modo que la desconfianza hace que se pierda gente. Y el del club: «la empresa no ve nada, no recibe ni un euro de ese mercado secundario, porque no está cobrando ningún derecho por esas compras y ventas». La solución: convertir cada entrada en un token no fungible y que la propia competición monte el mercado de compraventa. «Ganas dos cosas: que el usuario esté seguro de que lo que compra es verídico y le garantiza la entrada, y que la entidad gane una comisión por cada compraventa.» Carlos aporta la observación que lo redondea: las entradas de espectáculos son un activo que hoy no se puede explotar económicamente como se explotan otros activos. Y EL RIZO, QUE ES LA IDEA MÁS VENDIBLE DEL PROGRAMA: LOS TOKENS DINÁMICOS. «Un token se puede ir transformando conforme pasa el tiempo. Imagínate que tienes el de la entrada de un partido de la Champions y en ese partido Messi marca de chilena: la organización podría convertir ese token en Messi haciendo la chilena.» Resultado: «ya pasamos de la usabilidad de ir a ver el partido al coleccionismo puro. Entonces puedes mezclar ambos mundos». Y AQUÍ PASA ALGO QUE NO PASA NINGÚN OTRO LUNES: CARLOS LE PREGUNTA A LA ABOGADA, EN MEDIO DE ESTA MITAD, SI ESO ES LEGAL. La respuesta de Gloria Hernández Aler merece leerse entera, porque es la pieza regulatoria más valiosa del programa. Primero, el principio: «la regulación va detrás de la realidad, pero posible». Segundo, el estado de la cuestión en enero de 2023: los tokens no fungibles habían quedado fuera del ámbito de la futura normativa europea de criptoactivos, siempre que cumplieran el requisito de ser únicos y no fungibles, «entonces tendrías que regir ese mercado de acuerdo con los principios generales del derecho: dar información veraz y con toda la transparencia a los clientes que los compren». Y tercero, la advertencia, que es la que apunta directamente a la idea que él acaba de proponer: «la Comisión Europea, como ve que hay muchos proyectos que escapan a esa normativa, ha propuesto que haya una regulación específica y que determine cuándo ese token, que efectivamente puede ser dinámico, podría llegar a convertirse en otra cosa que sí quedaría sujeta a la regulación financiera». Carlos lo capta al vuelo: o sea que vais a tener una lupa encima de este tipo de proyectos. Ella: «habrá que verlo. Tiempo al tiempo». QUÉ PASÓ DESPUÉS CON ESO, PORQUE SE PUEDE COMPROBAR. Dijo que la norma se aprobaría en abril. El Parlamento Europeo aprobó el reglamento europeo de criptoactivos el 20 de abril de 2023. Dejó fuera los criptoactivos verdaderamente únicos y no fungibles, pero con la salvedad exacta que ella anticipó: las partes fraccionadas de uno de esos tokens, o los emitidos en series grandes, no se consideran únicos. Y encargó a la Comisión evaluar específicamente ese mercado. Acertó en el mes y acertó en el fondo. POR QUÉ EXISTE BITLAB, Y ES EL MEJOR DIAGNÓSTICO DEL PROGRAMA SOBRE EL EMPLEO EN ESTE SECTOR. Nace dentro de una desarrolladora española de videojuegos y software de más de 150 empleados, creadora de un metaverso, que tenía un problema muy concreto: «tienen capital para contratar, pero no hay gente formada. No encuentran gente ya formada, porque todos están en grandes empresas del sector de los videojuegos». De ahí la decisión: «en vez de formarles nosotros cuando entran a la empresa, creamos una rama puramente formativa». Y la declaración de principios: «formar no desde la especulación, sino para generar empleo». Su observación de campo: «hablo con muchas empresas y me encuentro con lo mismo: no encuentran talento. A lo mejor tienen las habilidades de ser diseñadores, buenos en marketing, pero no conocen la tecnología: les falta el contexto». LA CERTIFICACIÓN DE TITULACIONES EN LA CADENA DE BLOQUES, CON EL ARGUMENTO PRÁCTICO QUE LA HACE CREÍBLE. «Esas titulaciones que hoy recibes como un papelito que puedes colgar en casa, el típico cuadro, puedes tenerlas en la cadena de bloques. La cadena no miente, no es falsificable: si la institución dice que has sacado un nueve, tú luego no puedes decir que sacaste un diez. Y es más fácil de verificar: la empresa lo comprueba más rápido, no tiene que ir a la institución a preguntar.» Carlos añade lo obvio y lo incómodo: cuánta gente infla su curriculum. Contaron que estaban en negociaciones con varios centros de formación profesional en España. EL TRAMO MÁS ACCIONABLE DE TODA LA SERIE: TRES PASOS PARA ENTRAR A TRABAJAR EN ESTE SECTOR. Uno, un escaparate. «LinkedIn, tu propia página web, lo que sea, en el cual cuelgues tus trabajos, del sector en el que trabajas o de tu especialidad. No hace falta ser influencer ni ser conocido: simplemente tener un escaparate público.» Dos, los eventos, y presenciales. «Aunque parezca que seamos muchos, somos muy pocos en el sector. Somos una pequeña burbujita que poco a poco se va haciendo grande, y todos se conocen. Tú vas a un evento y te encuentras a una persona, dos, tres, pero es que al siguiente te los vas a volver a encontrar, porque todos vamos casi a los mismos eventos.» De ahí la instrucción: perder el miedo, hablar, quedarse con tarjetas, «y quién sabe con quién estás hablando, porque esa persona puede ser un directivo o puede conectarte con otra». Tres, conocer la tecnología. «Igual que si te metes en el sector inmobiliario tienes que saber de qué va el tema. Aquí hay mucha gente que quiere trabajar pero no acaba de entenderlo del todo.» Y lo que hace que los tres funcionen juntos: si vas a los eventos, aprendes más, y entonces se retroalimenta. CÓMO SE DIFERENCIA DE OTRAS ESCUELAS, Y LA RESPUESTA ESTÁ LLENA DE HONESTIDAD. Sobre la competencia: «yo no considero que haya competencia, sino que cuanto más haya, mejor», y Carlos le pone nombre, coopetencia, cooperar compitiendo. Lo que los distingue, según él: «no tocamos la especulación. Para aprender de la tecnología no es necesario entender el trading. Y muchas veces es lo que falta en las formaciones de especulación: que se centran únicamente en hacer el dinero, pero sin entender lo que hay detrás». Más la certificación en cadena de bloques, de la que dice «que yo conozca no hay ninguna que lo ofrezca; que yo sepa, ojo, a lo mejor seguramente hay alguna», corrigiéndose en la misma frase. Más una bolsa de trabajo. Más teoría combinada con práctica: «no hacemos únicamente: tienes estos vídeos, te los miras y listo, sino que lo combinamos con exámenes y prácticas, individuales y grupales, para verificar que lo estás aprendiendo». Y el dato de su programa principal, que arrancaba el 6 de febrero de 2023: más de 35 profesores, con gente de grandes consultoras, de un banco español, de un proveedor de datos para cadenas de bloques y desarrolladores de un protocolo conocido. «Hemos buscado que cada uno hable de lo que realmente sabe.» La parte legal la impartía el equipo jurídico del grupo, una sociedad de arbitraje especializada en cadena de bloques. LA DEMANDA DE PERFILES QUE DETECTABAN, DICHA CON NOMBRES. Querían lanzar una especialización en desarrollo de videojuegos porque «hay una demanda espectacular: todos están en las grandes, en empresas muy grandes y muy cómodos, y los que salen de la universidad no tienen esa capacidad todavía. Ellos buscan un perfil senior que no está en el mercado». REVOLUCIÓN O MODA, Y EMPIEZA CON HUMOR HONESTO. «Hombre, si ahora te digo que pienso que es una moda, te quedas loco.» Y luego en serio: «creo que es una revolución disruptiva, igual que fue el ordenador, internet, el teléfono, el teléfono inteligente». EL CASO DE TRAZABILIDAD CON EL MEJOR GIRO DEL PROGRAMA. Cita un consorcio de marcas de lujo llamado Aura: «puedes escanear el código de un bolso y ver la trazabilidad del producto, de la materia prima, de cómo se ha fabricado, de cuándo ha llegado a la tienda». Y entonces viene el giro, que es la mejor frase de la hora: «esto antes no era posible. O sí que era posible, pero no interesaba». La trazabilidad no era un problema técnico, era un problema de incentivos. Su predicción: que pase a ser exigible, «no tienes esta trazabilidad pública para el usuario, pues no compro», y que acabe siendo casi un requisito legal. «Estás dando poder al usuario, tanto de decisión como de información.» Y EL ALMACENAMIENTO DISTRIBUIDO, CON EL FRENO QUE ÉL MISMO PONE. «Hay proyectos que van a ser el próximo almacenamiento en la nube, pero en vez de estar la información en un servidor central va a estar distribuida, y esa fragmentación permite que no haya tanta problemática de hackeos, de robos o de extracción de información por terceros.» Pero añade, sin que nadie se lo pida: «estamos en una fase muy inicial, hay que destacar esto, que no va a pasar de la noche a la mañana». LA CONFESIÓN DE CARLOS, QUE EXPLICA POR QUÉ HACE ESTE PROGRAMA. «Yo viví, aunque era más joven, la revolución de internet, y yo creo que no la aproveché al máximo.» Y EL AVISO FINAL SOBRE LA SOBRECARGA, QUE ES LO MÁS ÚTIL PARA CUALQUIERA QUE EMPIECE. «Es muy complicado estar al día de todo. Lees tres noticias y pasan veinte mil cosas.» Carlos lo llama abrumador. Y la salida que propone es elegir: «el usuario tiene que decidir qué rama le interesa más del sector, especulativa o no especulativa, y luego focalizarse únicamente en eso, porque si no, no le llega la sangre al cerebro». EL CRIPTOENIGMA Dos palabras, una que empieza por ese y otra por ce, que designan un concepto que no es ni lo que dice una palabra ni lo que dice la otra. La solución es smart contract, contrato inteligente: ni es un contrato, porque legalmente no lo es, ni es inteligente, porque no razona por sí mismo, sino que hace lo que está programado que haga y nada más. Ni la abogada ni el divulgador quisieron jugársela. EL CRIPTOCONSEJO «Lee diez buenos libros sobre finanzas descentralizadas y ya sabrás más que el 99 por ciento de la gente.» ENLACES DEL INVITADO Divulga en redes con el alias de CryptoBoy, en YouTube y TikTok. No se dieron direcciones concretas en antena. ESTE PROGRAMA EN EL ARCHIVO DE CRYPTOCAPITAL Su caso de las entradas inaugura el hilo más largo de esta etapa sobre para qué sirve de verdad un token no fungible, y es el más temprano de cuatro: el 6 de febrero otro invitado explica que la idea la inventaron las aerolíneas con sus puntos y que lo nuevo es poder venderlos; el 20 de febrero un tercero lo reduce a una frase, que un token útil es como el carné de un club; y el 6 de marzo un cuarto lo convierte en descuentos y colas preferentes para repartir el flujo de turistas de una ciudad. Sus tres pasos para entrar en el sector descansan en que el ecosistema es pequeño, y el programa lo demuestra una semana después: el 30 de enero los dos invitados de la hora resultaron conocerse de antes, y Carlos no lo sabía. Y lo que dice de las formaciones que solo enseñan a hacer dinero tiene su espejo exacto cuatro semanas más tarde, el 20 de febrero, cuando otro invitado cuenta lo mismo desde el lado del comprador: que se pasó dos meses buscando formación y que hay escuelas que prometen profundidad y se quedan en la superficie. Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.