Marcos Carrera (consultor y perito judicial): con las finanzas descentralizadas cualquiera puede ser un banco
Sobre este episodio
Marcos Carrera es ingeniero industrial y MBA, está certificado como asesor financiero europeo y en criterios ambientales, sociales y de gobernanza, ha sido emprendedor y asesor de varias empresas de cadena de bloques, y es coautor de dos libros, uno sobre talento digital y otro sobre finanzas descentralizadas. Es la primera de sus cuatro visitas al programa, y llega con una frase de presentación difícil de superar: «lo que he conseguido es poder explicar a mis padres a qué me dedico, porque hace cinco años no lo sabían». También pidió una canción al técnico y se la pusieron. DE QUÉ SE HABLÓ EL CRIPTOTEST INVENTA OTRA CATEGORÍA: NO ES CRIPTOFAN, ES CRIPTOBELIEVER. Y lo justifica con su propia biografía: «yo dejé todo por el mundo de la cadena de bloques y el mundo cripto hace ocho años. Venía de consultoría estratégica, y entendí que en el momento en que empiezas a transferir valor y no información, estás en unas reglas de juego completamente distintas». Carlos se lo traduce: saltaste al agua sin salvavidas. Respuesta: absolutamente. Y LA ESCENA QUE MEJOR CUENTA QUÉ ERA ESTO ANTES DE SER UNA MODA. «Yo recuerdo ir a charlas a explicar tokenización, que ahora está muy de moda, cuando antes ni se sabía lo que era ni se sabía su seguridad jurídica, y estar en sitios muy oscuros de cuatro o cinco personas. Ahora vivimos momentos muy dulces, y es con lo que me quedo.» BALANCE DE 2022, AGRIDULCE, Y LO NEGATIVO ES LO QUE CASI NADIE SEÑALA. «El mercado cripto se ha aparejado mucho al mercado tradicional, cosa que justo del 18 al 20 no ocurría. Y eso a mí no me gusta particularmente: que la manipulación de mercados tradicionales afecte al mundo cripto.» Es lo contrario de lo que se suele decir: para él, moverse al compás de la bolsa no es una señal de madurez, es una pérdida. Y lo positivo es contraintuitivo para su propio público: que la regulación esté cerca, «porque nos va a dar acceso al capital institucional», y de ahí a que cualquiera pueda usar esto. LA TESIS TÉCNICA, Y SE CUMPLIÓ ANTES DE QUE ACABARA EL TRIMESTRE. «Hace cuatro o cinco años no se veía que la cadena de bloques tuviera un grado de madurez importante; ahora está consolidada, la tecnología funciona y hay casos de uso reales. ¿Qué va a permitir eso? Que pongamos tecnologías complementarias por encima: inteligencia artificial, computación cuántica.» Cinco semanas después, el responsable de cadena de bloques de una gran operadora de telecomunicaciones vino a este programa a explicar una patente que hace exactamente eso: usar entrelazamiento cuántico para alcanzar el consenso de una red sin gastar computación. ES PERITO JUDICIAL EN ESTAFAS, Y LO DICE DE PASO. Es el dato más importante de la entrevista. «Tengo muchos amigos y conocidos que han acudido a mí, porque además soy perito judicial en temas de estafas, para decirme: oye, por favor, ayúdame, que he perdido estos fondos, he metido esto y he perdido todo.» De ahí su petición para el año: «yo pediría un 2023 lleno de formación en cripto, en finanzas, en modelos de negocio, porque se necesita». Y EN LUGAR DE CONDENAR AL ESPECULADOR, METE UN TÉRMINO MÁS. «Especulador pero bien formado, especulador poco formado.» Con el contexto de dónde viene todo esto: «el mundo cripto viene de nicho, de personas frikis que se apuntaron a esto queriéndose salir del sistema. Eso cogió mucho volumen, rendimientos de multiplicar por diez en un año, cosas que no se ven en un mercado tradicional, salvajes, obviamente con muchísimo riesgo. Y eso trajo al mercado a mucho especulador, tanto pequeño como gran capital». POR QUÉ ESTO NO SE PUEDE APRENDER UNA VEZ. «Es un conocimiento dinámico: lo que estudias hoy, dentro de cuatro meses posiblemente ya no valga. Un año en finanzas descentralizadas son diez años de experiencia profesional tradicional.» LA CIFRA QUE TRAJO, Y DE DÓNDE SALE. «Desde el 17 hasta ahora, el 87 por ciento de los proyectos de las ofertas iniciales de criptomonedas se han caído. Es que miré el otro día la estadística.» Queda recogida como lo que es: un dato que él cita de memoria, sin fuente nombrada, aunque el orden de magnitud coincide con lo que se publicó por aquellos años. Y merece una nota, porque explica cómo viajan las cifras: una semana después, en la emisión del 6 de febrero de 2023, esta misma cifra reaparece en el programa convertida en que el 85 por ciento de los proyectos web 3.0 desaparece a los pocos meses. Cambió el porcentaje, cambió el universo medido y cambió el plazo, de seis años a unos meses. Es el mismo dato, y ya no dice lo mismo. ICO Y STO, LA DISTINCIÓN JURÍDICA QUE NADIE MÁS HACE EN EL PROGRAMA. «Una oferta de seguridad tiene una garantía muchísimo más real, un subyacente real. Las ofertas iniciales de criptomonedas, en cambio, están a una expectativa de crecimiento por uso.» Y su petición: «mucha más regulación para las ofertas iniciales, parecida a la de las de seguridad. No volvamos a repetir esos errores, tengamos transparencia, mucha más garantía a los inversores, porque la gente pierde su capital, y esto es de pasta». QUÉ LE DIRÍA A QUIEN YA PERDIÓ SU DINERO. «Paños calientes valen poco», empieza. Y luego: «¿qué volverías a hacer? Estudiarte bien los proyectos, estudiarte bien los fundamentales». Con la distinción explicada para quien no la tenga: el análisis técnico son las gráficas, y el fundamental es qué sentido tiene el proyecto y qué valor aporta al cliente. Más una instrucción de tres palabras: huir del miedo a quedarse fuera. EL DATO VERIFICADO COMO CAPA, Y AQUÍ EMPIEZA EL HILO MÁS LARGO DE ESTA ETAPA DEL PROGRAMA. «Voy a meter un dato que se llama el dato de confianza: el dato verídico, real y verificado.» Y propone una arquitectura de tres capas: la cadena de bloques en la base; el dato verificado, la verificación y la trazabilidad en una segunda capa; y encima, apalancados en ella, las finanzas descentralizadas, la tokenización, la computación cuántica, la inteligencia artificial o el internet de las cosas. Esta idea vuelve en sus dos visitas siguientes, el 27 de febrero y el 13 de marzo, y en medio se le suma otro invitado, de una gran tecnológica, con la misma tesis en otras palabras: lo mínimo que se le puede pedir a un dato es que esté acreditado, y acreditado lo más cerca posible de la fuente. Y ÉL MISMO LO BAJA A TIERRA, PORQUE SABE QUE HACE FALTA. «Esto parece mucha palabrería y hay que bajarlo a cosas reales.» El ejemplo es un campo de girasoles: medir su humedad diaria, qué fertilizantes se han usado, a dónde va ese cultivo, y tokenizarlo. «Estamos haciendo la transición entre fuera de la cadena y dentro de la cadena. Y entonces el particular ya no solo compra un litro de aceite: va a poder ser parte de la inversión de ese campo.» Carlos lo remata: cualquier persona puede convertirse en el productor aceitero. Y el cierre es lo que lo hace valioso: «¿qué estás haciendo con ese modelo? Te estás quitando intermediarios, pero estás ayudando al pequeño agricultor, con lo cual estás haciendo una inversión de impacto». Dijo que estaba trabajando en esos modelos. Y el aceite volvió: cuatro semanas después, en este mismo programa, el mismo invitado usó el mismo ejemplo y lo llevó un paso más allá, hasta la idea de que un dato de confianza no sirve para ser más eficiente, sino para crear un mercado que no existía. REDES PÚBLICAS, PRIVADAS E HÍBRIDAS, Y LA RAZÓN REAL DE LAS PRIVADAS DICHA SIN EUFEMISMOS. «Las privadas son las que ahora mismo acumulan más capital institucional, porque el gran institucional no quiere tener plena transparencia: puede hacer movimientos que, si se trazan, provocan movimientos contrarios. Este es el gran juego.» Y añade una distinción que no hace nadie más en toda la serie y que sirve para juzgar si una red va a sobrevivir: «la mayoría de las públicas son incentivadas, es decir, usar esa red está primado con una recompensa, y entonces son sostenibles. Una red que no es incentivada la están manteniendo una o cinco empresas, que son las que la constituyen». Su apuesta para el año eran las híbridas, que describe como «el cuello de botella que va a permitir trasladar capital institucional al particular». SALIRSE DE INTERNET, Y UNA PRECISIÓN. Su razonamiento es concreto y bueno: «estamos moviendo cien millones de euros de un monedero a otro. ¿Qué pasa si no tenemos internet? No funcionamos». De ahí su apuesta por infraestructuras descentralizadas en lugar de las existentes. Citó un protocolo de almacenamiento distribuido llamándolo satelital, y ahí conviene matizar: ese protocolo es un sistema de almacenamiento y direccionamiento de contenido entre pares que funciona sobre internet, no una red por satélite. Proyectos de distribuir datos de cadenas de bloques por satélite existen, pero son otra cosa. La idea de fondo, no depender de una única infraestructura que puede caer, es correcta. UNA AFIRMACIÓN QUE NO SE PUEDE DEJAR SOLA. Dijo que la ciberseguridad en el mundo de la cadena de bloques es muchísimo más segura y llegó a hablar de una seguridad del cien por cien, aunque él mismo calificó la frase de simplificación y añadió que siempre habrá hackeos. El propio archivo del programa pone el matiz: tres semanas después otra invitada explicaba aquí que los puentes entre cadenas se han hackeado repetidamente, y la serie entera está salpicada de claves perdidas y de plataformas que se quedaron con el dinero de la gente. Lo sostenible es que cambia dónde está el riesgo, no que desaparezca. LA CRIPTOPEDIA: ULTRASOUND MONEY, CON TRES PRECISIONES «Viene del concepto de dinero duro. Bitcoin se considera dinero duro porque hay unas unidades fijas, 21 millones, y no se pueden emitir más. Y el ultrasound money viene de la comparativa entre Ethereum y Bitcoin: Ethereum antes no era deflacionario, y a partir del cambio de protocolo se metió el volumen de quemado», de modo que la oferta podía decrecer en lugar de crecer. Carlos completó con las cifras correctas: 21 millones, el último previsto para 2140, y algo más de 19 millones ya emitidos. Las tres precisiones. La primera, que la fecha que Carlos apuntó es la buena: el cambio de protocolo de Ethereum fue en septiembre de 2022, no en julio. La segunda, que la quema de comisiones no vino con ese cambio, sino con una modificación anterior, de agosto de 2021; lo que hizo el cambio de septiembre de 2022 fue reducir drásticamente la emisión al pasar a un sistema de prueba de participación, y es la combinación de las dos cosas la que permite que la oferta pueda decrecer. Y la tercera, la que más importa a quien lea esto hoy: la oferta de ether no decrece de manera automática, depende de cuánta actividad tenga la red, y en periodos de poca actividad vuelve a crecer, como ocurrió a partir de 2024. Era cierto cuando se dijo; no es una propiedad permanente. Sobre bitcoin cabe un matiz del mismo tipo: hasta 2140 su oferta sigue creciendo, cada vez más despacio, de modo que es desinflacionario más que deflacionario. Y LA SEGUNDA MITAD DE LA CRIPTOPEDIA ES LO MÁS ORIGINAL DE TODA ESTA ETAPA: LA ULTRALIQUIDEZ «Vamos a ver modelos en los que puedas cobrar tu nómina, no te voy a decir al minuto, pero a lo mejor cada hora. Son modelos completamente disruptivos, porque no existe un paralelo en el mundo tradicional.» Carlos aporta su propia experiencia: depositaba capital en un protocolo y podía retirar las recompensas a los pocos minutos, con el rendimiento obtenido en esos minutos. Y Marcos pone el ejemplo grande: un barco cuya mercancía vale cien millones de euros, que va del puerto de salida al de recepción, y que podría estar cobrando casi al minuto. Y ENTRE LOS DOS ACUÑAN UN TÉRMINO EN DIRECTO: LIQUIDEZ COMPUESTA. Carlos mete el interés compuesto y él responde: «pues fíjate, se me ocurre el concepto de liquidez compuesta». Y lo bajan a números: un 10 por ciento sobre 1.000 euros son 100 euros al año; en lugar de cobrarlos al final del año, irías cobrando unos treinta céntimos al día, o céntimos cada hora, y eso compuesto da más que esos 100 euros. Falta el contrapeso, y lo pone esta ficha porque nadie lo puso en antena: el efecto compuesto funciona igual en contra cuando el rendimiento está denominado en un activo que cae, y esos rendimientos llevan dentro el riesgo del protocolo que los paga. El contrapeso está, de hecho, en la primera media hora de este mismo programa, donde el otro invitado explicaba que quien pone capital para asegurar a otro lo pierde si hay impago. OPORTUNIDADES: CRITERIOS DE SOSTENIBILIDAD MÁS TOKENIZACIÓN. Su argumento: las instituciones financieras tienen que orientar parte de su inversión a proyectos sostenibles, «pero hasta ahora no hay transparencia sobre eso: no sabes si una empresa cumple una serie de requisitos en un test, pero no llegas a ver el impacto real. El mundo de la cadena de bloques te va a permitir medir el impacto social». La crítica es buena y conviene precisar el marco: lo que la normativa europea impone sobre todo es transparencia y clasificación, más que un porcentaje obligatorio de inversión, que es exactamente de donde nace el problema que él señala. Carlos dio el ejemplo que después se convirtió en el ejemplo de este invitado: cuando una empresa dice que tiene energía limpia, puede haber pasado auditorías, pero no tienes la trazabilidad real de cómo de limpia es. Y Marcos reveló que estaba trabajando en dos proyectos concretos sobre el origen de la energía, ligados a los bonos de dióxido de carbono. EL FINAL ES EL MEJOR TRAMO DE PARA QUÉ SIRVE ESTO DE TODA LA PRIMERA ETAPA «Un token que vale X, un bitcoin por ejemplo, lo puedes poner como garantía y obtener liquidez para reinvertir. En el mercado tradicional no puedes ir con tus acciones de un banco y decir: te deposito cien acciones, préstame un 10 por ciento del valor de esto para hacer otra inversión.» Aquí hace falta una precisión, y además refuerza su propio argumento: en el mercado tradicional eso sí existe, es el crédito con garantía de valores, y lo ofrecen bancos privados y brókeres. Lo que no existe igual es el acceso: allí está reservado a cierto tipo de clientes, pasa por un intermediario y requiere su aprobación; en finanzas descentralizadas es automático y no hay que pedir permiso a nadie. Y EL REMATE LO DICE CARLOS Y ÉL LE DEJA DECIRLO. Carlos: de hecho, eso es lo que hacen los bancos, y con eso multiplican sus beneficios; su negocio consiste en poder hacer eso. Respuesta: «lo has dicho tú, lo has dicho tú, y no lo quería decir yo». Conclusión: «gracias a las finanzas descentralizadas nos podemos convertir en un banco». Y con eso se cierra el eje de la hora entera, porque en la primera mitad el otro invitado había explicado que cualquiera puede convertirse en aseguradora. EL AVISO FINAL, QUE ES EL QUE SOSTIENE TODO LO ANTERIOR «Esto requiere formación, o contar con alguien que sea experto, porque te puedes meter en fregados muy serios. Por ejemplo, puedes comprar activos que sean tóxicos, que vengan de una estafa, y eso te puede vincular.» Lo dice un perito judicial de estafas, y no hay otro momento en toda la serie en que se señale este riesgo concreto: que un activo comprado de buena fe te ponga dentro del problema de otro. EL CRIPTOENIGMA El de este programa, qué es algo que permite registrar todas las transacciones pero que no tiene dueño, se planteó al principio de la hora y no llegó a resolverse en antena. Es el único caso de toda la serie. La respuesta es la cadena de bloques. ENLACES DEL INVITADO No se dieron direcciones en antena. ESTE PROGRAMA EN EL ARCHIVO DE CRYPTOCAPITAL Es la primera de las cuatro apariciones de Marcos Carrera, el invitado más recurrente de esta etapa: volvió el 27 de febrero de 2023 ya incorporado a una gran tecnológica japonesa, el 13 de marzo acompañando al concejal al que él mismo había presentado al programa, y el 3 de julio. Y una semana después de esta emisión, el 6 de febrero, Carlos recordó en antena que «hemos tenido aquí criptobelievers». Este es el criptobeliever. Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.