José Luis del Palacio (Decrypto) · 2.ª parte: «si Satoshi Nakamoto estuviera vivo, viviría en Argentina» — y allí hay catorce tipos de cambio
Sobre este episodio
Segunda parte del programa del lunes 6 de noviembre de 2023, al volver de la pausa. Carlos Puig Sagi-Vela sigue con José Luis del Palacio, responsable del escritorio OTC de Decrypto, conectado desde Argentina. Es la media hora en la que se ve hasta dónde llega el absurdo cuando un país pone catorce tipos de cambio, y por qué pagar impuestos por una criptomoneda puede ser una buena noticia. Las cifras y las valoraciones son del invitado, no del programa, y nada de esto es una recomendación de inversión. DE QUÉ SE HABLÓ NO ES SOLO LA INFLACIÓN: ES QUE NO PUEDES COMPRAR DÓLARES. «Argentina es un combo bastante explosivo.» A la inflación se le suman las restricciones: «si yo tengo pesos y quiero cambiarlos por dólares, no lo puedo hacer en un banco ni en una casa de cambio como hacéis en España. Tengo que ir al mercado financiero o comprar USDT.» Y LA MEDIDA DE ESAS RESTRICCIONES ES UNA ANÉCDOTA QUE NO SE OLVIDA. Como USDT cotiza las veinticuatro horas los trescientos sesenta y cinco días —«son criptomonedas que no se apagan nunca»—, incluso los días en que renuncia un ministro de Economía o hay elecciones, los grandes medios argentinos han acabado tomando el tipo de cambio USDT/peso como referencia del cambio libre y de lo que va a pasar al día siguiente. Allí lo llaman «dólar cripto». Y cuenta esto, que es su relato: el domingo de las elecciones, dos semanas antes del programa, en una reunión de ministros se les sacó una foto mirando precisamente el tipo de cambio USDT/peso «para ver cómo iban a ser las medidas del día siguiente». «Te podés imaginar que esa foto estuvo en todas las redes.» «EN ARGENTINA HAY CATORCE TIPOS DE CAMBIO, NO HAY UNO: HAY CATORCE.» El oficial, el de las criptomonedas, el de comercio exterior, los financieros. Y Carlos, que conocía casos de tres, cuatro o cinco tipos de cambio en otros países, se queda sin palabras. EL EJEMPLO QUE CONVIERTE ESO EN ALGO CONCRETO, Y ES DEMOLEDOR. Fabricas sillas en Argentina. Si exportas a España, te pagan por transferencia y te lo liquidan en pesos al tipo de cambio oficial — del orden de 365 pesos por dólar en aquel momento. Pero si tienes un proveedor en el exterior al que pagar un insumo para fabricar esa misma silla, y suponiendo que el gobierno te autorice el giro —«que es toda una tarea»—, el tipo de cambio ronda los 500. Misma empresa, mismo producto: uno para exportar y otro para importar. La conclusión de Carlos es la obvia: así es imposible planificar o incluso obtener beneficio. Y el remate del invitado sobre quien venga de fuera a montar una fábrica allí: «se vuelve loco, se va». LOS IMPUESTOS, Y AQUÍ HAY UNA IDEA QUE DA LA VUELTA AL ASUNTO. Su frase es de las que se quedan: «Hacienda siempre prioriza cobrar antes que prohibir». En Argentina las criptomonedas pagan impuestos como cualquier otro activo, y una compraventa pagada con criptomonedas paga lo mismo que pagada en efectivo o por transferencia. Parece malo, dice, pero tiene una lectura: «un país que te cobra impuestos pagando en criptomonedas implícitamente te está diciendo que ese pago es legal, porque no te cobraría impuestos por algo ilegal». Y además, apunta Carlos, está reconociendo el valor de ese criptoactivo. Y DE AHÍ SALE LA FRASE QUE DA TÍTULO A ESTA FICHA. «Nosotros siempre decimos que si Satoshi Nakamoto estuviera vivo, viviría acá en Argentina, porque es el lugar exactamente ideal, el mejor lugar para usar criptomonedas: estás haciendo algo legal dentro de un sistema totalmente paralelo a los bancos o al Estado.» CÓMO SE COMPARAN LOS TRES PAÍSES EN LOS QUE ESTÁN, QUE ES INFORMACIÓN ÚTIL. Brasil le parece un gran país para el mundo cripto: regulación muy avanzada y un sistema de pagos, PIX, «que es muy bueno»; su única traba es algo más de control de los pagos internacionales, «pero en general es un país mucho más libre que Argentina, no hay tanta burocracia estatal». Y Perú, «casi totalmente libre»: tipo de cambio libre, ninguna restricción, puedes comprar dólares, soles o USDT indistintamente. Aclara que se instalaron en los tres no solo por las restricciones, sino por el flujo de comercio exterior entre ellos. CARLOS CUENTA SU PROPIO CASO, Y ES EL MEJOR ARGUMENTO DEL PROGRAMA PORQUE NO ES TEÓRICO. Tiene clientes en Argentina a los que vende formación en línea, «y tienen unas dificultades tremendas para pagar con tarjeta de crédito; al final he tenido que aceptar pagos en criptoactivos, que es la única manera más o menos fácil». No es una hipótesis sobre el futuro del dinero: es una factura que había que cobrar. EL CONTEXTO POLÍTICO, RECOGIDO COMO ÉL LO PLANTEÓ. Faltaban dos semanas para la segunda vuelta de las elecciones argentinas, y él avisa antes de empezar de que va a tratar de no poner opiniones personales «para no poner ningún tinte ideológico». Lo que describe, en lo que afecta al asunto del programa: de un lado, un partido nuevo cuyo programa económico apunta a quitar las restricciones de las que se ha hablado toda la hora —compra libre de moneda, libre comercio exterior—; del otro, una coalición dentro de la cual conviven tres facciones muy distintas, por lo que, incluso sabiendo quién gana, «no me queda claro cómo van a ser los cambios». Veía las probabilidades «extremadamente empatadas». Su única conclusión firme, y es la que importa: «Argentina, como está hoy, con todas las restricciones y problemas que tenemos, no puede durar». Y en lo específicamente cripto: un candidato se había pronunciado por que las criptomonedas sigan siendo privadas y descentralizadas y por no avanzar en una moneda digital estatal; el otro tenía en marcha un proyecto de peso digital. Sobre eso sí marca opinión propia, y lo dice: quien viene de este mundo ve las criptomonedas estatales como un riesgo frente al avance del Estado sobre las personas. LOS PLANES, Y EL ÚLTIMO ES EL MÁS DIFÍCIL. Su secuencia de producto cuenta bien cómo entra una empresa en esto: primero lo transaccional, «que es lo primero que uno reemplaza»; después la inversión, compraventa de bitcoin, ether y demás, más orientada al público final; y entonces la tesorería y las coberturas, «hacer más eficiente el uso de la caja». Lo siguiente que anunciaba: renovar la parte de inversiones y entrar en el crédito. Y reconoce el tamaño del reto sin rodeos: dar crédito con esa inflación «es todo un desafío. Pero así como nos dijeron que no íbamos a poder dar cobertura con los tipos de cambio, vamos a hacer el crédito igual». En expansión, Chile y Uruguay; México requeriría revisar lo regulatorio; Paraguay y Bolivia los atienden desde Perú. Y SU PRONÓSTICO FINAL VA A LA CONTRA DE LO QUE DIRÍA UN ENTUSIASTA. Preguntado por si el crédito sería descentralizado, contesta que no: «yo veo el futuro todavía, en el corto plazo, muy centralizado. Los servicios descentralizados, Web3 y compañía, van a tener un avance significativo recién en el próximo ciclo.» Su razonamiento: primero vendrá el dinero hacia las inversiones; y si los gobiernos avanzan con las monedas digitales de banco central, eso sí podría empujar a mucha gente hacia DeFi — pero en un segundo ciclo. «Hoy, los servicios más eficientes para dar soluciones rápidas es inevitable que sean centralizados.» EL CRIPTOENIGMA, RESUELTO Qué significan las siglas OTC. Respuesta del programa: Over the Counter, es decir, operaciones de compraventa de activos que se realizan directamente entre las partes, fuera de las bolsas de valores oficiales. En el mundo cripto, las operaciones OTC permiten negociar grandes volúmenes de criptoactivos de manera personalizada y con mayor privacidad. EL CRIPTOCONSEJO Diversifica: no pongas todos los huevos en la misma cesta. La diversificación puede ayudar a mitigar los riesgos en el volátil mundo de las criptomonedas. ENLACES DEL INVITADO Decrypto: https://decrypto.la Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.