Soraya Cadalso (Uttopion) y Sara Martínez (Milobionic) · 1.ª parte: por qué las gafas son el freno, y la gente joven perdona más los fallos
Sobre este episodio
Primera parte del programa del lunes 16 de octubre de 2023, emitido en directo, hasta la pausa. Carlos Puig Sagi-Vela habla con dos invitadas: Soraya Cadalso, consejera delegada de Uttopion —metaverso español para contenido y marcas—, divulgadora de web3, docente y conferenciante; y Sara Martínez, directora de estrategia de Milobionic. Vienen a presentar Healthy Island, un espacio del ámbito sanitario. Las opiniones, las cifras y los planes son de las invitadas, no del programa; nada de esto es una recomendación de inversión, y nada de lo que se dice aquí sobre salud es consejo médico. DE QUÉ SE HABLÓ EL CRIPTOTEST DE SORAYA, Y REFRENDA LO QUE YA DIJO CUANDO ESTUVO ANTES. Más blockchain que cripto, y lo justifica por su oficio: «toda esa base de blockchain aporta mucho valor a nivel de seguridad en todos los proyectos que hay a nivel web3». Y la razón de fondo: «creo que va enfocado a hacer las cosas de forma más justa en estos entornos virtuales». QUÉ ES UTTOPION, Y LO PRIMERO ES DECIR LO QUE NO ES. Carlos le ofrece la etiqueta de «incubadora de metaversos» y ella la rechaza: lo que han hecho en más de tres años y medio es una tecnología propia, desarrollada desde cero, frente a otras empresas que se limitan a proveerla. El resultado que describe no es un escaparate: un espacio con muchas escenas, accesible desde móvil y desde web, donde pasan cosas a la vez —formación, interacción social por avatares— y donde el propio usuario puede crear espacios y experiencias. Y UNA FRASE SOBRE DESARROLLAR TECNOLOGÍA QUE VALE PARA CUALQUIER SECTOR. «La tecnología es reto tras reto. Todos los días hay algún fallo y hay que corregirlo a la vez que estás desarrollando funcionalidades nuevas.» Nada de épica: mantenimiento y desarrollo al mismo tiempo, siempre. POR QUÉ ELIGIERON ESTE PROYECTO, Y LA SEGUNDA RAZÓN ES LA BUENA. La primera, los profesionales que hay detrás. La segunda la dice así: «casi por responsabilidad a nivel ético». Su argumento es que del metaverso se habla siempre en términos de marcas, contenidos y grandes cifras —«que está bien, al final es un agregador de experiencias»—, «pero no hay que olvidar toda la labor que puede hacer esta tecnología de cara a mejorar la salud de las personas y la vida en general». Y AHORA EL BLOQUE MÁS ÚTIL: ¿POR QUÉ LA REALIDAD VIRTUAL NO ACABA DE DESPEGAR? Empieza desarmando: «yo no tengo la verdad absoluta, simplemente doy mi visión». Y su diagnóstico es concreto, no genérico: la adopción pasa por hacer la tecnología fácil, y ahí las gafas «siguen siendo caras, siguen siendo muy grandes», lo que considera un freno. Pero marca distancia de la postura cómoda: «no con eso yo soy una hater de la realidad virtual», y menciona la asociación de tecnología inmersiva de Zaragoza con la que hablan casi a diario. Lo que sí ve más viable es la realidad aumentada, «porque no necesitas un elemento externo, como es el caso de las gafas». Y añade el matiz que ordena el debate: «al final depende de lo que entendamos por adopción», porque hay muchos eventos y formaciones con gafas que funcionan muy bien. CARLOS PONE LA PERSPECTIVA HISTÓRICA. Que internet tuvo su burbuja, que el comercio electrónico no tenía apenas peso en las ventas mundiales y hoy vende más que el mundo físico — «pero han pasado veintitrés años». Lo que no se sabe es la velocidad, no la dirección. Y LA OBSERVACIÓN QUE DE VERDAD SORPRENDE, CON SU PROPIA LETRA PEQUEÑA. Su tesis de partida es que el problema somos nosotros: «la sociedad en general es muy impaciente, y me meto en ese saco. Estamos acostumbrados a la inmediatez, a la era de lo quiero ya. Abres redes sociales, haces scroll un segundo y has visto cien vídeos, doscientas mil noticias. Eso nos penaliza a la hora de tener paciencia con la tecnología.» Y entonces viene el dato de su experiencia, que va al revés de lo que todo el mundo supondría: en sus eventos, cuando el público era más joven, perdonaban más los fallos técnicos — «eran más empáticos, entendían más». Lo que la honra es lo que añade inmediatamente, sin que nadie se lo pida: «esto es la experiencia que hemos vivido nosotros, tampoco es algo fiable, no hemos hecho un estudio estadístico complejo». Una observación propia, marcada como lo que es. LOS IMPLANTES NEURONALES, Y AQUÍ HAY UNA LECCIÓN DE HONESTIDAD. Carlos pregunta por el proyecto de implantes cerebrales de la empresa de Elon Musk. Y Soraya se niega a opinar: «ahí sí que no me puedo mojar, primero porque no conozco bien lo que son esos implantes; no he leído mucho sobre el tema, me cuesta dar una opinión». En un sector donde todo el mundo tiene una opinión sobre todo, merece subrayarse. Carlos explica entonces a la audiencia de qué va —mejorar la interfaz entre cerebro y ordenador, y de ahí una posible aplicación médica en personas con parálisis o con pérdida de visión o audición, en fase de investigación— y es su explicación, no un hecho establecido. SARA ENTRA CON UN MATIZ TÉCNICO Y CON UNA POSICIÓN. El matiz: ese dispositivo, además de leer, «también es capaz de escribir cosas en el cerebro», a diferencia de otro, de un investigador español al que las dos admiran, que solo lee. La posición, dicha con claridad y sin esconderla como si fuera un dato: se declara «muy pro, llamémoslo transhumanismo, pero no en la parte peyorativa». Y su argumento es más fino de lo que parece: «nuestros pensamientos están bastante dirigidos ya en las redes sociales, en cómo se personalizan los mensajes que recibimos; que den un pasito más para leer nuestro cerebro no lo veo tan alejado de la realidad». Y cree que las aplicaciones en alzhéimer y enfermedades neurodegenerativas «van a suponer el siguiente escalón». Es su previsión, no un resultado. EL CRIPTOENIGMA ¿Cuál es la capitalización total de mercado del sector de los metaversos? Se resuelve al final del programa, pero solo si sois buenos y os quedáis con nosotros. ENLACES DE LAS INVITADAS En antena no se dan direcciones web, y la de Uttopion no sirve contenido público, así que aquí no se publica ninguna. Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.