Bruno Marcial Caamaño (Covisian) · 2.ª parte: un NFT dinámico por coche con sus ITV, sus talleres y sus kilómetros reales — «a mí me la cuelan»
Sobre este episodio
Segunda parte del programa del lunes 4 de marzo de 2024, al volver de la pausa. Carlos Puig Sagi-Vela sigue con Bruno Marcial Caamaño, director de desarrollo de negocio del metaverso para España y Latinoamérica en Covisian. Las valoraciones son del invitado, no del programa, y nada de esto es una recomendación de inversión. DE QUÉ SE HABLÓ EN ESTA SEGUNDA PARTE QUÉ ES COVISIAN, Y UNA POSICIÓN POCO HABITUAL SOBRE LA IA Y EL EMPLEO. Veinticinco años en contact center y externalización de la experiencia de cliente, con 23.000 operadores en todo el mundo, y en plena transformación hacia consultora tecnológica apoyada en inteligencia artificial. Su planteamiento, dicho en un momento en el que casi todo el sector anunciaba recortes: «queremos utilizar esta herramienta, esta tecnología, para ser más eficientes, tener más cuota de mercado que nuestros competidores… sin tener que prescindir de nadie». El reparto que propone: «se destina al humano a las cosas de valor, que es dar cariñito a su usuario, a su cliente, y a las máquinas a hacer procesos que sean tediosos o mucho más repetitivos y rutinarios» —leer textos legales, recoger el DNI o la fecha de nacimiento antes de pasar la llamada a una persona—. Porque, reconoce, «al final todo el mundo quiere hablar con una persona». Su proyecto insignia es un avatar con inteligencia artificial, un widget 3D en la propia web, sin gafas ni entornos aparte, con primeros pilotos en España e Italia. Y una confesión que aclara mucho: blockchain no es imprescindible en sus proyectos, porque cree que a la tecnología aún le faltan unos años y quizá nunca llegue a ser protagonista. LA MALA FAMA DE CRIPTO, Y LA MEJOR ANALOGÍA DEL PROGRAMA. Su diagnóstico: el mayor peso que lleva blockchain encima es estar pegada al sector cripto y a su carga de estafas. Y su respuesta: «estafas pueden hacerse de muchas formas, pero el blockchain es una tecnología. Es como si dices que la contabilidad es una estafa». O, con otro ejemplo: «el wifi es una estafa porque una vez a una persona le quitaron las claves del wifi y a través del wifi le quitaron la cuenta bancaria… pero no es el wifi la estafa en sí». Eso sí, no esconde el problema real de los rug pulls: «como es un mercado salvaje, no está regulado y cada uno puede hacer una criptomoneda de la noche a la mañana», pintar el proyecto, multiplicarlo y desaparecer con el dinero. Pero marca el límite: «una criptomoneda no va a entrar en tu cuenta del banco y se va a comer el dinero que hay». Y ve cambio de tendencia: «que ya haya 11 ETFs aprobados, que uno sea de Vanguard, otro sea de BlackRock, al final dice mucho, y bancos ya están ofreciendo criptos a través de sus entidades». Ahí el anfitrión mete la puntualización más afilada del programa: «a mí me gustaría que la memoria no fuera tan flaca y que la gente se acordara de que ese mismo banco que a lo mejor ahora le va a ofrecer el poder comprar criptoactivos, hace tres años decía que el Bitcoin era horroroso y era el demonio… me gustaría que la gente tuviera esa memoria para decidir de quién se puede fiar y de quién no». POR QUÉ EL METAVERSO NO CUAJÓ, Y QUÉ HACE FALTA PARA QUE UN PROYECTO SALGA. El término se difundió tan ambiguo que quedó difuso para el gran público. Su definición útil: «metaverso no solamente es ponerse las gafas, no solamente es entrar en un universo paralelo y estar en un Second Life, sino que metaverso es cualquier proyecto que se realice con diferentes tecnologías exponenciales» con percepción disruptiva para el usuario. Y la condición número uno para que un proyecto salga adelante no es técnica ni económica: «uno de los principales aspectos fundamentales es la identidad de marca». Sin ese halo innovador, no hay Excel que valga: «al final no puedes empezar un proyecto en el que no crees, por mucho que te reflejen esos datos». El ejemplo que lo demuestra, y es de los que se quedan: tiene sobre la mesa un proyecto con «un ahorro anual aproximado de en torno a 3 millones» calculado de forma conservadora, y su problema no es el número — «a la hora de presentarlo tenemos que ver cómo enfocarlo porque parece tan inverosímil». Ve la siguiente ola en la realidad extendida y mixta, tras «el golpe en la mesa de Apple con las Vision Pro», y sobre todo en usos cotidianos desde el móvil: ver los platos de la carta de un restaurante, cómo quedan unos muebles en casa o un color en el salón. LOS NFT: EL NOMBRE MÁS VILIPENDIADO, Y EL USO QUE SÍ FUNCIONA. «El NFT, efectivamente, creo que ha sido el nombre más vilipendiado de todo el sector», y quizá necesite un cambio de nombre tras el ciclo de los monos y de las colecciones que pasaron de valer miles de millones a casi nada. Pero recuerda qué es realmente: «un NFT no deja de ser una pieza única o un activo digital único». Y entonces da el caso que mejor lo aterriza, salido de su trabajo de máster: un NFT dinámico por coche, que va registrando cada ITV, cada paso por el taller, cada siniestro y el odómetro. «Es un NFT dinámico que tiene esa posibilidad… de que sepas que tu coche en todo momento ha tenido una vida conforme a lo que el propietario que te lo está vendiendo te lo está diciendo.» Resuelve de golpe el fraude del kilometraje y el de la compraventa de segunda mano —y él se incluye entre las víctimas potenciales—. TOKENIZACIÓN, CON LA CUENTA QUE TODO EL MUNDO ENTIENDE. El sector más avanzado hoy es el inmobiliario, y la ventaja la explica con una pregunta: «a ver quién tiene los 60.000 euros para la entrada». Tokenizando se puede invertir una cantidad menor sin bloquear todo el capital de golpe. El anfitrión lo completa: «un activo físico tokenizado digitalmente lo hace accesible a muchas más personas y además permite financiar proyectos que de otra forma serían imposibles». Y EL CIERRE, QUE ES UNA DEFENSA DE NO TENERLE MIEDO A LO NUEVO. «Todas las tecnologías emergentes han tenido un proceso inicial de negación» —y el ejemplo que escuece: «puedes ver imágenes en los periódicos de los años 30 de profesores de matemáticas haciendo manifestaciones en contra de las calculadoras»—. Su petición final: «que se dejen llevar, que eviten prejuicios y, sobre todo, que no intenten verlo como algo negativo… hay que abrazar la innovación tecnológica, hay que interpretar que la tecnología está para ayudarnos, y cuanto más consigamos que la tecnología sea un aliado nuestro, menos se va a poner en nuestra contra». Carlos cierra con una anécdota en la misma línea: la de los hermanos Wright, de cuyo vuelo nadie se hizo eco durante años porque no se creían que aquellos dos locos hubieran volado. EL CRIPTOENIGMA, RESUELTO Qué son las transacciones polvo (dust transactions). Respuesta: pequeñas cantidades de bitcoin enviadas a múltiples direcciones; «algunas de estas transacciones contienen mensajes ocultos o retos criptográficos», y una serie concreta llevó a la comunidad a buscar mensajes que podrían apuntar a las carteras perdidas de Satoshi Nakamoto. «Por lo tanto, seguimos ahí inmersos en el misterio.» EL CRIPTOCONSEJO «El espacio cripto está plagado de estafas y esquemas fraudulentos. Siempre verifica la autenticidad de los proyectos antes de invertir. Desconfía de ofertas que parezcan demasiado buenas para ser verdad y realiza tu propia investigación.» ENLACES DEL INVITADO Covisian, la empresa en la que trabaja: https://www.covisian.com Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.