Marcos López Herrador (Historia de la banca y el dinero) · 2.ª parte: «el dinero de los depositantes no existe, queridos amigos»
Sobre este episodio
Segunda parte del programa del lunes 18 de noviembre de 2024, al volver de la pausa por la apertura del mercado estadounidense, y es donde están las dos demoliciones gordas. Carlos Puig Sagi-Vela sigue con Marcos López Herrador, autor de «Historia de la banca y el dinero» (Almuzara, 2024). DE QUÉ SE HABLÓ EN ESTA SEGUNDA PARTE LA BANCA NACE EN LOS TEMPLOS, Y ESO NO ES UNA METÁFORA. «La banca nace como una actividad de los dioses. Es una actividad divina.» Los primeros rastros están en los restos arqueológicos de los templos rojos de Caldea, y la mecánica es puro sentido práctico: los templos atraían peregrinos y donativos y estaban levantados con muros tan sólidos que las herramientas de la época no podían con ellos. Así que los mercaderes y la gente rica de aquellas ciudades acabaron pidiendo que les guardaran allí sus objetos valiosos a cambio de un donativo. De ahí su conclusión, que vale para cualquier banco de hoy: «el primer servicio que se busca de la banca es la seguridad, la custodia». Y EL SALTO, QUE LO HICIERON UNOS SACERDOTES CON UNA CUENTA EN LA MANO: vieron que con el goteo diario de donativos y un pequeño remanente les bastaba para atender a quien venía a retirar lo suyo — y que el montón de monedas que quedaba quieto se podía prestar cobrando un interés. «Aquí tenemos un montonazo de monedas que se pueden prestar y obtener un interés. Nació la banca.» EL PAGARÉ: EL INVENTO CONTRA LOS BANDIDOS. El problema del gran comercio en las ferias era transportar metálico: pesadísimo y peligrosísimo, con los caminos infestados, y podías acabar sin mercancía y sin dinero. La solución del banquero-cambista fue entregar un documento que solo le valía a su titular: «tú ya no llevas efectivo, tú ya llevas un documento que no te vale más que a ti; con lo cual si te asaltan y te roban, no se puede robar». LA LETRA DE CAMBIO, O CÓMO HACER NEGOCIOS SIN PONER CAPITAL. Con ella entra el aplazamiento en el tiempo y se pueden encadenar negocios enteros sin mover fondos propios: compro mercancía, firmo una letra a tres meses y la pago con el producto de la venta futura de esa misma mercancía. «No he necesitado disponer de capital propio para esa mercancía: me basta con mi capacidad de crédito.» Y cuando el pagaré lo emite un banco que todo el mundo da por solvente, se deja de ir a cambiarlo: el pagaré se convierte en el dinero, y al estandarizarse por importes fijos aparece el papel moneda. Con un matiz sobre inflación que conviene no saltarse: el aumento enorme de liquidez no produce inflación mientras se corresponda con comercio y con producción real de bienes y servicios, porque una economía que crece necesita medios de pago continuamente. LA TERCERA DEMOLICIÓN, Y LA DICE ALGUIEN DEL OFICIO: EL BANCO NO PRESTA EL DINERO DE SUS DEPOSITANTES. «Decir que la banca presta el dinero de sus depositantes es una tontería.» Y lo remata con la frase que da título a esta parte: «el dinero de los depositantes no existe, queridos amigos. El dinero de los depositantes es una anotación en cuenta, es mera información». Lo que sí existe es una obligación: el banco debe devolverte hasta cierto importe si lo pides. «Tú lo que estás haciendo es dándole un crédito al banco, y el banco es tu deudor.» No es tu dinero metido en un sótano. Lo que el banco sí hace, en función del volumen de depósitos, es dar créditos y hacer anotaciones en cuenta en sentido contrario — de donde sale su afirmación más contraintuitiva: «el dinero, contra todo lo que se piensa, no nace de que se impriman billetes, nace del crédito». Y el aviso contra la caricatura del helicóptero repartiendo billetes: «el dinero no se tiene a voleo… el dinero se tiene porque uno ha creado riqueza que no ha consumido», que es exactamente el excedente del principio de la historia. POR QUÉ, CON TODO ESO MONTADO, LA CRIPTOMONEDA CAE POR SU PROPIO PESO. Ya hay lugares donde se ha suprimido el dinero físico y solo se puede pagar con dinero electrónico. Y las criptomonedas «tampoco te las regalan»: para tenerlas hay que entregar una riqueza, en dólares, en euros o en lo que sea. Encajan por tanto con la definición de dinero como capacidad de adquirir bienes y servicios, sin necesidad de estar representadas materialmente. Preguntado por si esta evolución era inevitable o azarosa, su respuesta es de oficio, no de ideología: «los grandes avances en la civilización y en la economía no se producen por grandes inventos, por ideas iluminadas… se dan por esas pequeñas soluciones prácticas a problemas inmediatos». LAS TRES IDEAS, RESUMIDAS EN DIRECTO POR EL PRESENTADOR antes de despedirle: el dinero no tiene por qué ser materializable; el dinero no tiene que tener valor por sí mismo; y el banco no nos presta el dinero de los depositantes. Y LA FRASE CON LA QUE SE VA: «señores, el dinero es totalmente inmaterial, pero sustenta toda la estructura material de nuestra economía». EL CRIPTOENIGMA Qué es el gas fee en la red Ethereum, cómo se calcula y por qué varía. La respuesta: es la comisión que paga el usuario para que su transacción sea procesada y confirmada por los validadores, y se mide en gwei, una denominación del Ether. Se calcula multiplicando el gas limit —la cantidad máxima de trabajo computacional que la operación necesita— por el gas price, el precio que el usuario está dispuesto a pagar por cada unidad de gas. Varía según la congestión de la red y la demanda de procesamiento: cuando hay mucha actividad los usuarios compiten por entrar en los bloques y el precio sube. EL CRIPTOCONSEJO Antes de invertir en cualquier criptomoneda, investiga su tecnología, su equipo y sus casos de uso. No te dejes llevar por el ruido y prioriza proyectos que aporten valor a largo plazo. La primera parte de esta entrevista —el origen del dinero, la etimología, el cuento de las dos tribus y la demolición del oro— está en el corte anterior. ENLACES DEL INVITADO «Historia de la banca y el dinero» (Almuzara, 2024), ficha del editor: https://editorialalmuzara.com/libro/historia-de-la-banca-y-el-dinero Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.