Uxío Fraga (Material Bitcoin) · 2.ª parte: hundieron una placa tres meses en el Atlántico y volvió con una estrella de mar pegada
Sobre este episodio
Segunda parte del programa del lunes 16 de diciembre de 2024, al volver de la pausa, y es la media hora en la que un fabricante explica cómo se fabrica lo que vende. Carlos Puig Sagi-Vela sigue con Uxío Fraga, de Material Bitcoin. Lo que cuenta sobre su propio producto y su propia empresa son datos suyos, no comprobados por el programa. DE QUÉ SE HABLÓ EN ESTA SEGUNDA PARTE LA PRUEBA DE LA INUNDACIÓN, QUE ES LA HISTORIA QUE DA TÍTULO. Para probar la resistencia al agua salada hundieron una placa a treinta metros de profundidad en el Atlántico, en febrero de 2022, con la idea de dejarla una semana. Los temporales impidieron recuperarla hasta principios de mayo: tres meses sumergida. Al recogerla él mismo buceando tuvo que retirar una estrella de mar pegada a la placa — y con un poco de alcohol se leía perfectamente. LA PREGUNTA INCÓMODA, Y LA RESPONDE EN DOS NIVELES. «¿Cómo sé que no os quedáis con mis fondos?» El primer nivel es de incentivos: es una empresa europea, él es administrador y principal socio, y estafar significaría «perder a mi familia, emigrar como Jason Bourne» y acabar en la cárcel. Pero el segundo es el que de verdad contesta, y es de proceso: generar una clave privada es un problema matemático, no requiere internet ni cadena de bloques. Un equipo láser desconectado de la red graba la placa, un robot la manipula, no interviene ninguna persona, y la mayor carga de software del sistema está en borrar cachés y memorias para que no quede rastro. Las claves privadas solo existen físicamente en el acero. En el almacén todas las cajas son iguales y no saben qué dirección lleva cada una. Su frase: «si ahora mismo entrara un equipo paramilitar donde se fabrican las placas, no encontrarían ni una sola clave privada, porque no queremos tenerlas». LA PROTECCIÓN DEL ENVÍO, PENSADA PARA QUE SE NOTE SI ALGUIEN HA MIRADO: pegatina opaca al láser sobre la placa, sobre metálico termosellado y la misma dirección impresa por fuera, de forma que se detecta si viene abierto. Ocurre a veces con las aduanas de algunos países, dice, y en ese caso reponen la unidad inmediatamente. ¿Y SI TE LA ROBAN? La respuesta es honesta: sí, quien tenga la placa tiene los fondos. Su marco mental es el del lingote de oro — la compras, no se lo dices a nadie y la guardas en un sitio seguro—, con una regla de proporcionalidad muy sensata: cien euros en un cajón, diez mil enterrados, diez millones en la caja fuerte de un banco. Y PARA QUIÉN NO ES, QUE ES LO MÁS HONRADO QUE DICE: «si tú sabes generar tu clave privada de forma segura, gestionarla y tienes un entorno informático que te permita operar sin comprometerla —que lo siento, pero el 95 % de la gente no sabe hacerlo, y mucho menos desde el móvil—, este producto no es para ti». QUIÉN COMPRA ESTO DE VERDAD, QUE NO ES QUIEN SE ESPERA. Su cliente más común son padres: prueban con un monedero, meten y sacan, y cuando lo entienden compran para regalar —bodas, recién nacidos, que personalizan con el nombre— y para sus hijos, aportando dinero regularmente para crear patrimonio a largo plazo. Carlos cuenta que conoció el proyecto en una presentación y que le regaló a su hija una placa con saldo hace dos o tres años, ya multiplicado. EL LÍO CON EL REGISTRO EN EL BANCO DE ESPAÑA, CONTADO SIN ADORNO. Lo pidieron al constituir la empresa, a finales de 2021, porque querían entregar los monederos ya con Bitcoin dentro; un requerimiento posterior lo convirtió, en sus palabras, «en una suerte de ilegal». Nunca han ejercido esa actividad: hoy facilitan la compra a través de intermediarios, porque ofrecerla ellos implicaría convertirse en sujeto obligado ante el SEPBLAC, con identificación del cliente, selfis y justificación del origen de los fondos. Su razón para no hacerlo: «yo quiero darle libertad a la gente, no atarla». Y ANTE LA HIPÓTESIS DE QUE HACIENDA PIDA SU LISTA DE CLIENTES: técnicamente posible, dice, pero «bastante absurdo y bastante costoso», porque sería mucho más eficiente pedir a los proveedores de internet quién visita las casas de cambio — y de hecho, apunta Carlos, ya han empezado por los clientes de exchanges residentes en España. Añade además el matiz que lo relativiza: comprar la placa no presupone tener bitcoins dentro, y su dirección no está vinculada al comprador. USO Y COMPATIBILIDAD, PARA QUIEN SE LO ESTÉ PLANTEANDO. Los monederos son Bitcoin nativo y compatibles con «todo el software pasado, presente y futuro»: funcionarían aunque la empresa desapareciera. Para gastar hay que importar la clave privada en un programa, pero solo el día que quieras salir del monedero, no para el día a día — porque en ese momento la seguridad pasa a ser la de tu móvil u ordenador, que él describe como «un coladero». La gama incluye versiones para Bitcoin, Ethereum y dólares digitales, más una variante en la que grabas tú mismo la semilla con un punzón de carburo de wolframio. EL CRIPTOENIGMA «Soy el guardián de un tesoro digital. Mi nombre tiene 12 palabras, pero no soy una frase cualquiera. Sin mí puedes perderlo todo. ¿Qué soy?» La respuesta: la frase semilla. Una secuencia de doce —a veces veinticuatro— palabras generadas al crear una billetera; es la clave maestra para acceder a los fondos, y si la pierdes no hay forma de recuperar los activos. EL CRIPTOCONSEJO «La mejor wallet no está en tu teléfono ni en tu computadora, sino en tu mente»: aprende a usar reglas mnemotécnicas para recordar tu frase semilla, pero no confíes nunca únicamente en la memoria. La primera parte de esta entrevista —por qué es maximalista «no extremo», lo que le enseñó perder su dinero en Mt. Gox y cómo nació la idea de grabar una clave privada en acero— está en el corte anterior. ENLACES DEL INVITADO Material Bitcoin: https://materialbitcoin.com Novatos Trading Club, su escuela de traders: https://www.novatostradingclub.com Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.