Jorge Ordovás (NevTrace) · 1.ª parte: se auto-infectaron con un ransomware para investigarlo — y los secuestradores tenían teléfono de atención al infectado
Sobre este episodio
Primera parte del programa del lunes 3 de febrero de 2025, emitido en directo, hasta la pausa. Carlos Puig Sagi-Vela recibe a Jorge Ordovás, veinticinco años en desarrollo de productos y servicios tecnológicos —telecomunicaciones, medios de pago, seguridad, salud digital, energía, nube y blockchain— y cofundador en 2015 del laboratorio de blockchain y Web3 NevTrace. Hoy se dedica a investigar, formar y divulgar. Las valoraciones y las previsiones son suyas, no del programa. DE QUÉ SE HABLÓ EN ESTA PRIMERA PARTE CÓMO LE HIZO CLIC BITCOIN, Y NO FUE POR LA TECNOLOGÍA. Oyó hablar de Bitcoin en 2012 por un compañero que le mencionó el documento fundacional; lo miró en clave técnica y no le enganchó. Le enganchó meses después un informe del Banco Central Europeo que analizaba formas de dinero digital y concluía que las criptomonedas quizá habría que legislarlas en el futuro, pero que entonces no tenían entidad suficiente. Y una coletilla que se le quedó grabada: quizá en el futuro alguien nos diga por qué no regulamos ya en este año. Once o doce años después llegó MiCA. Trabajaba entonces en medios de pago, y desde el punto de vista de diseño le pareció una tecnología completamente revolucionaria. Sigue igual de convencido. SU CRIPTOTEST: PRAGMÁTICO Y SIN TRIBU. Criptofán, pero no sigue religiones ni tiene carné de partido ni de equipo de fútbol. Quiere ver lo bueno y lo malo de cada propuesta, y disfruta discutiendo con maximalistas de Bitcoin razonables. DE DÓNDE SALE NEVTRACE, Y ES UNA HISTORIA QUE NO SE CUENTA ASÍ CASI NUNCA. Crean la marca en 2015 porque la primera aplicación real y masiva de Bitcoin llegó del lado oscuro: el ransomware empezó a pedir el rescate en bitcoins y las empresas no sabían qué hacer. Como ellos eran conocidos en la comunidad, las empresas les llamaban. Y lo que descubrieron va contra el tópico: ese anonimato no siempre existía — podían seguir el rastro de los pagos a través de mezcladores que entonces eran muy artesanales y dejaban errores suficientes para trazar la línea completa hasta una casa de cambio. Colaboraron con la Guardia Civil y la Policía Nacional y llegaron a presentar el trabajo en Europol. Y AQUÍ VIENE EL DATO QUE DUELE: el software que habían construido no fue a ninguna parte. «Ahora hay empresas como Chainalysis que hacen eso, que nosotros ya teníamos, digamos, como potencial startup en 2015.» Desde entonces se centraron en divulgación, formación e investigación. EL CASO CRYPTOLOCKER, CONTADO DE PRIMERA MANO. Una campaña que suplantaba a Correos: llegaba un aviso, pinchabas el PDF y te cifraban el disco. Conocieron las transacciones concretas de rescate a través de las empresas afectadas. Y el detalle de investigación es buenísimo: en un centro comercial de Madrid había un cajero de bitcoins, y la gente iba a sacar exactamente 300 dólares, que era la cantidad del rescate; al analizar la dirección conocida de ese cajero, hicieron ver a la policía que quien compraba allí estaba siendo extorsionado. Llegaron a auto-infectarse con el programa para poder investigarlo, y lo que se encontraron dentro es de película: los atacantes tenían un teléfono de atención al infectado que te explicaba qué era Bitcoin y cómo comprarlo para pagar. Las víctimas no eran solo grandes empresas: también autónomos y pequeños negocios a los que cifraban la lista de clientes justo cuando la necesitaban. Aquellos cajeros acabaron desapareciendo porque no cumplían ningún requisito y la regulación posterior los hizo poco rentables. REGULACIÓN: NECESARIA, PERO CON EL DIABLO EN LOS DETALLES. Distingue a Europa del resto del mundo, y no solo en cripto: pasa desde el inicio de internet hasta la inteligencia artificial. Como ciudadano europeo está encantado de que sus derechos estén por encima; como analista reconoce que eso hace a las empresas europeas menos competitivas, más caras y más lentas. Pero le ve el lado bueno: la claridad regulatoria es lo que permitió lo que se vio en 2024 —fondos cotizados, empresas y hasta países planteándose reservas en Bitcoin—, porque queda claro quién puede emitir qué y con qué garantías. Y augura que en Europa se lanzarán más servicios de empresas serias justo cuando el marco esté claro, porque las que no son startups no pueden permitirse bordear la legalidad. Carlos resume su propia preocupación con una viñeta que no necesita explicación: Estados Unidos tiene OpenAI, Meta y Google; Asia tiene DeepSeek; y Europa tiene los tapones de plástico unidos a la botella. TRUMP Y EL CICLO DE AQUEL MOMENTO. Hubo rally en todo el sector desde la llegada de Trump a la Casa Blanca y los responsables de los organismos estadounidenses estaban virando a posiciones favorables. Pero el último mes había sido malo en cotizaciones por una razón sencilla: ya estaba todo descontado, no había noticia nueva. Y los aranceles afectaban más allá de cripto — gente con exposición vía fondos cotizados había congelado o liquidado todas sus inversiones a la espera. Sobre reservas soberanas, su tesis es de dominó: si Estados Unidos crea la suya, el resto no tendrá argumento para no seguirle; si no la crea, esto se quedará en El Salvador y poco más. EN LA SEGUNDA PARTE: por qué se desinflaron los NFT y por qué eso no significa nada, cómo segmenta a tres públicos distintos para divulgar —incluido el arte como puerta de entrada—, y una explicación a fondo de Farcaster, la red social descentralizada donde una publicación puede ser una aplicación entera. Más el criptoenigma y el criptoconsejo. ENLACES DEL INVITADO Jorge Ordovás, en LinkedIn: https://www.linkedin.com/in/jorgeordovas De NevTrace no se publica enlace: su dominio no responde. Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.