Amin Allali (Phoenix Frame) · 1.ª parte: un criptoescéptico con más del 50 % de su patrimonio en Bitcoin — «lo cual no debería ser así»
Sobre este episodio
Primera parte del programa del lunes 31 de marzo de 2025, en directo, hasta la pausa. Carlos Puig Sagi-Vela recibe a Amin Allali, cofundador de Phoenix Frame, una agencia de marketing que aplica los mecanismos del lujo a marcas que no lo son. Viene además del mundo de la ciberseguridad. Las cifras y las previsiones que siguen son suyas o de la conversación, no datos verificados por el programa, y nada de esto es una recomendación de inversión. (Nota de unidades: cuando en el programa se dicen «trillones» se habla en el sentido estadounidense, es decir millones de millones.) DE QUÉ SE HABLÓ EN ESTA PRIMERA PARTE LA POSICIÓN MÁS RARA QUE SE HA OÍDO EN ESTE PROGRAMA: CRIPTOESCÉPTICO Y «FULL BITCOIN». Empezó estando completamente en contra. Un amigo criptofán le insistió durante años y él le llamaba flipado — hasta que se puso a estudiarlo. Hoy sigue definiéndose escéptico: «yo creo que sigo siendo criptoescéptico. El problema es que creo que me viene bien invertir en Bitcoin ahora mismo». Y la razón de su escepticismo no es la de siempre: cree que a largo plazo Bitcoin puede dejar de ser interesante por la computación cuántica y por la propia masificación. Pero su horizonte es de diez años, y en ese plazo «no creo que Bitcoin se vaya a ir muy lejos». EL MATIZ QUE LE CORRIGEN EN DIRECTO, Y QUE CONVIENE RETENER. Dice que el problema que Bitcoin resuelve es el anonimato. Carlos le precisa que es pseudoanonimato —las transacciones quedan escritas en la cadena— y que quien defendiera el anonimato a ultranza defendería antes Monero. Él lo acepta, pero responde con un argumento práctico que vale para cualquiera: Monero «requiere mucho más trabajo que meterte simplemente en Bitcoin», y ahí uno se puede columpiar. Y remata su visión de fondo: «yo creo que hoy en día no puedes ser anónimo de ninguna manera». ¿SE ESTÁ DOMESTICANDO BITCOIN? SU RESPUESTA ES AMBIVALENTE Y LO DICE ASÍ. Cree que está en proceso de convertirse en una moneda de curso común, «un euro más o un dólar más». Y entonces suelta la frase que define toda la entrevista: «esa evolución es la que temo y a la vez la que me gusta». Lo que teme lo compensa con lo que gana: la entrada de Estados Unidos, El Salvador, BlackRock y las instituciones le da fiabilidad, sube el valor y hace mucho menos probable que se vaya a cero. Carlos aporta las dos diferencias irreductibles con el dinero fiat: oferta limitada a 21 millones y ninguna autoridad central que pueda manipularla. Y el reparto de funciones que propone Amin: oro digital para Bitcoin, pagos cotidianos para Ethereum o para dólares digitales — aunque de estos últimos cree que el líder actual acabará cayendo. ¿PUEDEN CONTROLARLO LOS GOBIERNOS? Un gobierno solo no puede mover tanto Bitcoin como para que le salga rentable; varios a la vez sí sería preocupante. Pero prohibirlo le parece inútil, porque controlar internet hoy es casi imposible — y pone como prueba la economía paralela de bitcoiners chinos operando de espaldas a la prohibición. Con una ironía final: una prohibición global podría incluso darle fuerza como símbolo de resistencia. ¿Y LOS MULTIMILLONARIOS? Ni un gran gestor de fondos ni el hombre más rico del mundo pueden hacerse con el 51 % de la oferta. Los números que pone Carlos encima de la mesa: la capitalización total ronda los dos trillones de dólares, harían falta al menos un trillón para moverla, y la fortuna de Elon Musk son unos 200.000 millones, o sea 0,2 trillones. Y la distribución real: la mayor cartera conocida es la de Satoshi, con más de un millón de bitcoins sin moverse desde hace catorce años; la segunda es Strategy, la antigua MicroStrategy de Michael Saylor, con medio millón, en torno a un 2,5 % de la oferta total. EL SALVADOR, CON SUS DOS CARAS. Para él, el presidente «tiene que estar súper feliz» porque ha duplicado o más su cartera: «a los datos me remito». Carlos pone el contrapeso: el Fondo Monetario Internacional le impuso limitaciones para renegociar la deuda, y aunque el uso ha calado en un porcentaje alto comparado con otros países, no es mayoritario entre la población. La respuesta de Amin es de manual de adopción: es cuestión de tiempo, como pasó en España con la peseta y el euro. EN LA SEGUNDA PARTE: qué hace exactamente Phoenix Frame y el caso de la villa de Marbella que se vendió gracias a un caballo; qué haría si Satoshi le contratara el marketing de Bitcoin; la apuesta asimétrica y por qué él hace lo contrario de lo que recomienda; regulación, halving y privacidad; y el criptoenigma con el criptoconsejo. ENLACES DEL INVITADO No se publican. Phoenix Frame no tiene presencia web localizable y tampoco se ha podido verificar un perfil público del invitado, así que no se enlaza nada antes que enlazar algo equivocado. Si quieres avanzar en tu soberanía patrimonial, entra en https://www.cryptofinanzaslibres.com porque nadie puede quitarte lo que no saben que tienes.